IFT y Cofece: los últimos órganos autónomos en pie, pero debilitados
El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) se perfilan como los únicos órganos autónomos que sobrevivirán más allá del primer trimestre de 2025, pero bajo un panorama desolador.
A pesar de que su desaparición definitiva fue pospuesta para evitar una violación directa al T-MEC, las decisiones recientes del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025 los han dejado en un estado de vulnerabilidad operativa.
Recortes presupuestales: el principio del fin
En el proyecto del PEF 2025, la Cámara de Diputados decidió asignar únicamente un tercio del presupuesto solicitado a los órganos autónomos, asumiendo que solo operarían una parte del año. Sin embargo, en el caso del IFT y la Cofece, esta lógica es errónea, ya que sus funciones continuarán al menos hasta septiembre u octubre de 2025.
Estos recortes no solo limitan sus operaciones, sino que los dejan al borde de la inoperancia. Sin recursos suficientes, ni siquiera podrían pagar su nómina básica, lo que los pone en una situación de extinción de facto.
La Agencia de Transformación Digital: sin recursos para operar
La recién creada Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, que asumirá las funciones del IFT, también enfrenta un inicio incierto. Aunque la ley que la creó contempla la transferencia de recursos de otras áreas, estos son insuficientes para cubrir nuevas responsabilidades críticas, como la ciberseguridad.
El hecho de que no tenga un presupuesto asignado específico en el PEF 2025 agrava aún más su situación, dejando un vacío regulatorio en áreas clave como telecomunicaciones y radiodifusión.
Impacto en el T-MEC y la confianza de inversionistas
La decisión de desmantelar el IFT y la Cofece, sin garantizar su reemplazo efectivo, es un golpe directo a la credibilidad de México ante sus socios del T-MEC. Aunque la creación de nuevos organismos buscaba evitar conflictos comerciales, los recortes presupuestales demuestran una falta de compromiso real con la regulación económica.
Este escenario envía señales negativas a los inversionistas internacionales, quienes dependen de la predictibilidad y seguridad jurídica para operar. La falta de regulación efectiva podría ahuyentar inversiones en sectores clave como telecomunicaciones y competencia económica.
Consumidores y Pymes: los principales afectados
La desaparición de estos órganos no solo afecta a la economía a gran escala, sino también a los consumidores y pequeñas empresas. Sin regulación efectiva:
- Monopolios y oligopolios tendrán mayor control, incrementando precios y reduciendo la calidad del servicio.
- Pymes quedarán desprotegidas frente a grandes corporaciones, limitando su capacidad de competir en igualdad de condiciones.
El costo real de estas decisiones lo pagará la ciudadanía, que verá un mercado menos competitivo y más desigual.
¿Qué está en juego para México?
La desaparición del IFT y la Cofece, acompañada de la falta de recursos para sus reemplazos, pone en riesgo la estabilidad económica y la confianza en el Estado de derecho. Más allá de las cifras presupuestales, estas decisiones comprometen la capacidad del país para garantizar mercados justos, accesibles y competitivos.
En un contexto global donde la transparencia y la regulación son pilares de confianza, México parece dar un paso atrás, alejándose de los estándares internacionales y perjudicando a su propia economía.
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