Una cirugía indicada por un médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no debería quedar simplemente en una negativa sin explicación. Cuando un derechohabiente enfrenta una demora, la suspensión de un procedimiento o una negativa de atención, existen mecanismos para solicitar que el caso sea revisado y, cuando hay riesgo para la salud, buscar una intervención para obtener atención médica oportuna.
La Ley del Seguro Social establece que la seguridad social tiene entre sus finalidades garantizar el derecho a la salud y la asistencia médica. Por ello, si consideras que el IMSS está retrasando o negando injustificadamente una cirugía que necesitas, hay diferentes vías que puedes utilizar.
¿Cómo lograr que me hagan una cirugía en el IMSS?
Lo primero es conocer por qué no se ha realizado la cirugía. No es lo mismo una operación programada que una intervención de urgencia, ni una negativa médica justificada que una demora administrativa.
Si ya tienes indicación quirúrgica, conserva las notas médicas, estudios, recetas, referencias a especialidad, carnet de citas y cualquier documento donde aparezca la necesidad del procedimiento.
También puedes acudir al área de Atención y Orientación al Derechohabiente de tu unidad médica. El IMSS cuenta con personal Técnico en Atención y Orientación al Derechohabiente (TAOD) en unidades médicas y administrativas para recibir peticiones de la derechohabiencia.
Si la operación se ha retrasado, solicita que te indiquen en qué etapa se encuentra el procedimiento, si existe una fecha de programación y cuál es la razón concreta de la demora.
¿Qué hacer si el IMSS se niega a realizar una cirugía?
Si existe una negativa o una demora que consideras injustificada, puedes presentar una queja administrativa ante el propio IMSS. La queja sirve para que el instituto conozca formalmente la inconformidad y revise los hechos relacionados con la prestación de los servicios médicos. El IMSS contempla mecanismos de atención a las quejas administrativas relacionadas con la atención recibida.
En tu escrito conviene explicar de manera cronológica qué ocurrió: cuándo te diagnosticaron, quién indicó la cirugía, qué estudios tienes, cuándo solicitaste la intervención, qué respuesta recibiste y por qué consideras que la demora o negativa afecta tu atención. También debes señalar claramente qué estás solicitando, por ejemplo, que se revise tu caso y se determine la atención médica que corresponda.
¿Dónde se puede meter una queja contra el IMSS?
Una primera opción es acudir al módulo de Atención y Orientación al Derechohabiente de la unidad médica correspondiente. También puedes utilizar los canales de atención del IMSS. El Centro de Atención Telefónica del Instituto es 800 623 2323.
Existe además la posibilidad de acudir a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) cuando se trata de una inconformidad relacionada con la atención médica.
La CONAMED cuenta con un mecanismo específico de Gestión inmediata para la Atención Médica cuando existe una demora o negativa de servicios y el estado de salud requiere atención pronta para evitar un riesgo o agravamiento. Este servicio es gratuito.
Para solicitarlo se requiere proporcionar los datos del paciente, de la unidad médica, el número de afiliación cuando se trate de una institución pública, explicar los hechos y señalar qué atención médica se solicita. Para esta gestión no se requiere presentar documentación.
¿Cómo denunciar una negativa de atención médica ante CONAMED?
La CONAMED también recibe quejas médicas formales relacionadas con instituciones públicas, incluido el IMSS. Para una queja formal solicita información como el nombre del paciente, datos de contacto, número de afiliación, descripción de los hechos, petición concreta y documentación que permita acreditar la relación médico-paciente, como notas médicas, recetas, carnet de citas, resultados de estudios o resúmenes clínicos.
La CONAMED ofrece atención presencial, telefónica, por correo electrónico y mediante sus mecanismos en línea. Su teléfono de orientación es 55 5420 7000.
La institución también puede realizar una gestión médica cuando el problema consiste específicamente en una demora o negativa de atención y existe riesgo para la salud.
¿Se puede recurrir a un amparo para que el IMSS realice una cirugía?
En determinados casos, una negativa de servicios médicos puede llevarse ante un juez mediante un juicio de amparo indirecto, particularmente cuando la falta de atención puede poner en riesgo derechos fundamentales como la salud.
El material jurídico proporcionado señala que, ante la negativa de servicios médicos o medicamentos necesarios para atender un padecimiento, puede solicitarse la suspensión del acto reclamado. Sin embargo, el amparo es un procedimiento jurídico que depende de las circunstancias concretas del caso, por lo que resulta conveniente buscar asesoría legal para determinar si procede y qué medida debe solicitarse.
No significa que cualquier retraso en una cirugía genere automáticamente una orden judicial para realizarla. La urgencia, las condiciones médicas y las circunstancias de la negativa son relevantes.
¿Qué alternativas hay si el IMSS no puede realizar la cirugía?
Si el hospital informa que no cuenta con capacidad, equipo o una fecha adecuada para atender el caso, pregunta formalmente si existe una alternativa institucional de referencia, derivación o atención en otra unidad.
Cuando existe un problema médico que requiere atención pronta, la CONAMED contempla precisamente la gestión para casos de demora o negativa de servicios médicos.
Otra alternativa es solicitar una valoración médica adicional dentro del propio Instituto cuando existan cambios en los síntomas o en la condición del paciente. Si se trata de una verdadera emergencia, debe acudirse al servicio de urgencias para que el personal determine la gravedad y el manejo correspondiente; no es recomendable intentar acelerar una cirugía presentando como emergencia un padecimiento que no lo sea.
¿Qué documentos debes guardar si quieres reclamar?
Para respaldar una inconformidad, conserva las notas médicas, estudios de laboratorio e imagen, recetas, carnet de citas, hojas de alta, referencias a especialidad, diagnósticos y cualquier documento relacionado con la cirugía. También es importante anotar las fechas de cada consulta y solicitud, el nombre o cargo del personal que te atendió y la respuesta que recibiste.
La documentación puede ser especialmente importante si posteriormente presentas una queja ante CONAMED, ya que la Comisión solicita elementos que acrediten la atención médica y sustenten los hechos de la inconformidad.
Si una cirugía está pendiente, el primer paso es identificar si existe una razón médica para esperar, un problema de programación o una negativa de atención. A partir de ahí puedes solicitar seguimiento al IMSS, presentar una queja administrativa y, cuando exista riesgo por una demora o negativa médica, recurrir a la gestión de atención de CONAMED. En situaciones que puedan implicar una vulneración del derecho a la salud, también puede analizarse la vía del amparo con asesoría jurídica.


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