Viajes, hospedaje, restaurantes, compras y actividades pueden provocar que muchas personas regresen a casa con la tarjeta de crédito más cargada de lo planeado tras las vacaciones, la buena noticia es que todavía se puede recuperar la salud finaciera.
En un país donde el estrés por el dinero afecta a la mayoría de la población, recuperar la salud financiera después de las vacaciones se vuelve una prioridad para evitar que una temporada de descanso termine convirtiéndose en un problema económico durante varios meses. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi) 2023, únicamente el 17.8% de los adultos en México tiene un nivel alto de bienestar financiero, mientras que el 87% reconoce sentir preocupación o estrés por su situación económica.
Recuperar la salud financiera con un presupuesto
Después de un periodo de gastos extraordinarios, lo primero es saber exactamente cuánto dinero entra y cuánto sale cada mes. Aurora Geitel Salgado, directora de Educación Financiera de BBVA México, explicó que aprender a organizar las finanzas permite tomar mejores decisiones y construir una mayor estabilidad económica.
La especialista señaló que mejorar la salud financiera no depende únicamente de ganar más dinero, sino también de desarrollar mejores hábitos y aprovechar herramientas que ayuden a administrar los recursos.
Una buena forma de comenzar consiste en elaborar un presupuesto semanal o mensual que permita identificar gastos indispensables, pagos pendientes y el dinero disponible para ahorrar.
En las primeras etapas puede utilizarse la regla 70/20/10, destinando el 70% de los ingresos a gastos fijos, el 20% a gastos variables y el 10% al ahorro. Conforme mejoren las finanzas, este esquema puede evolucionar hacia la conocida regla 50/30/20.

¿Qué hacer con las deudas?
Uno de los errores más comunes después de las vacaciones es pagar únicamente el mínimo de las tarjetas de crédito, ya que esto incrementa considerablemente los intereses. Especialistas recomiendan dar prioridad a las deudas con tasas más altas y establecer un calendario de pagos que permita reducirlas poco a poco.
También aconsejan que el total de las deudas no represente más del 30% de los ingresos mensuales, ya que superar ese nivel puede dificultar el ahorro y aumentar el riesgo de incumplimientos.
Muchas personas creen que necesitan grandes cantidades de dinero para comenzar un fondo de emergencia, pero la realidad es distinta.BBVA México recomienda iniciar con pequeñas cantidades, incluso entre 100 y 500 pesos mensuales, para crear el hábito del ahorro y aumentarlo gradualmente conforme mejoren las finanzas.
El objetivo es construir un fondo equivalente, al menos, a tres meses de ingresos, lo que permitirá enfrentar imprevistos como enfermedades, desempleo o reparaciones sin recurrir al crédito.
Buscar ingresos extra puede ayudar a la salud financiera
Si las vacaciones dejaron un hueco importante en el presupuesto, otra alternativa consiste en generar ingresos adicionales. Vender productos por internet, ofrecer servicios relacionados con las habilidades personales o participar en plataformas digitales puede ayudar a recuperar parte del dinero gastado sin depender exclusivamente del salario.
Para quienes buscan hacer crecer sus ahorros, también existen instrumentos de inversión de bajo riesgo que permiten comenzar con cantidades accesibles.

Recuperar la salud financiera no significa únicamente salir de deudas, sino construir estabilidad para los próximos años. Guillermo Cárdenas Salgado, economista senior de BBVA México, explicó que unas finanzas sanas permiten enfrentar imprevistos, cumplir metas personales y aprovechar oportunidades sin comprometer la economía familiar.
El especialista destacó que las personas que elaboran un presupuesto tienen muchas más probabilidades de terminar el mes con dinero disponible para ahorrar que quienes administran sus gastos sin una planeación.
La salud financiera también mejora la calidad de vida
Mantener las finanzas bajo control no solo beneficia el bolsillo. También reduce el estrés, mejora la tranquilidad y facilita alcanzar objetivos como comprar una vivienda, viajar nuevamente o prepararse para el retiro.
Por ello, expertos recomiendan aprovechar herramientas digitales que permiten organizar gastos, separar dinero para metas específicas y monitorear constantemente la situación financiera.
Después de las vacaciones, hacer pequeños ajustes en los hábitos de consumo puede marcar una diferencia importante y evitar que unos días de descanso se conviertan en varios meses de preocupaciones económicas por la salud financiera.


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