El sarampión vuelve a preocupar en América después de que los casos registrados en la región se dispararan durante 2026. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó a los países a acelerar la vacunación para evitar que los contagios continúen aumentando, especialmente entre las personas que no cuentan con el esquema de inmunización completo.
Hasta la semana epidemiológica 28, que terminó el 18 de julio, la región había notificado casi 47 mil casos de sarampión en 16 países. La cifra representa más de tres veces todos los contagios registrados durante 2025, cuando se reportaron poco más de 15 mil.
Guatemala, México, Estados Unidos y Perú concentran 95% de los casos registrados durante este año. De acuerdo con el reporte citado, Guatemala acumula 30 mil 371 contagios, mientras que México registra 12 mil 255.
¿Por qué preocupa el regreso del sarampión?
El sarampión no es solamente una enfermedad que provoca manchas en la piel. Se trata de uno de los virus más contagiosos y puede transmitirse por el aire y mediante gotas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
Por esta razón, la OPS insiste en la importancia de mantener una alta cobertura de vacunación. Cuando existen grupos de población sin protección suficiente, el virus puede propagarse rápidamente y alcanzar a personas que todavía no están vacunadas o que tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones. El riesgo es particularmente importante en bebés y niños pequeños, aunque los adultos también pueden presentar cuadros graves.
¿Cuáles son los primeros síntomas del sarampión?
Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 14 días después de haber estado en contacto con el virus. La enfermedad generalmente comienza con fiebre alta, tos, moqueo y ojos enrojecidos y llorosos, un cuadro que puede confundirse inicialmente con otras infecciones respiratorias.
Entre dos y tres días después de que comienzan estos síntomas pueden aparecer las llamadas manchas de Koplik. Son pequeñas manchas blancas que se presentan dentro de la boca y constituyen una señal característica del sarampión.
Después aparece el sarpullido. Generalmente ocurre entre tres y cinco días después de los primeros síntomas y comienza en el rostro, cerca de la línea del cabello. Posteriormente, las manchas rojas se extienden hacia el cuello, el tronco, los brazos, las piernas y los pies. Conforme avanza el sarpullido, algunos puntos pueden unirse entre sí y la fiebre puede aumentar nuevamente.
¿Qué complicaciones puede causar el sarampión?
Una de las principales razones por las que las autoridades sanitarias buscan aumentar la vacunación es que el sarampión puede provocar complicaciones que requieren hospitalización. Entre las más graves está la neumonía, una infección de los pulmones que puede presentarse hasta en uno de cada 20 niños con sarampión y que constituye una de las principales causas de muerte relacionada con la enfermedad en los pequeños.
También puede aparecer encefalitis, que consiste en una inflamación del cerebro. Se estima que ocurre aproximadamente en uno de cada mil niños que contraen sarampión. Esta complicación puede provocar convulsiones y dejar secuelas como sordera o discapacidad intelectual.
El cuadro también puede ser mortal. De acuerdo con los datos proporcionados, entre uno y tres de cada mil niños que se infectan pueden morir debido a complicaciones respiratorias o neurológicas. En Estados Unidos, aproximadamente una de cada cinco personas no vacunadas que contraen sarampión requiere hospitalización.
El sarampión también puede complicar el embarazo
Las mujeres embarazadas que no cuentan con protección contra el sarampión también pueden enfrentar consecuencias importantes. La infección durante el embarazo puede aumentar el riesgo de parto prematuro o de que el bebé nazca con bajo peso.
Por eso, ante una posible exposición al virus o la aparición de síntomas compatibles con sarampión, es importante buscar atención médica y evitar el contacto con otras personas mientras se determina la causa de la enfermedad.
Existe una complicación que puede aparecer años después
El sarampión también puede provocar una consecuencia poco frecuente que aparece mucho tiempo después de la infección: la panencefalitis esclerosante subaguda, conocida como PEES. Se trata de una enfermedad muy rara y mortal que afecta al sistema nervioso central. Puede aparecer entre siete y 10 años después de que una persona tuvo sarampión, incluso cuando aparentemente se recuperó por completo.
El riesgo puede ser mayor cuando la infección ocurre antes de los dos años de edad.
¿Cómo prevenir el sarampión?
La vacunación es una de las principales herramientas para evitar que el virus continúe propagándose. La OPS ha insistido en la necesidad de recuperar y mantener coberturas altas de inmunización en la región ante el incremento de casos. Si tienes dudas sobre tu esquema de vacunación o el de tus hijos, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud o acudir a los servicios de vacunación correspondientes para verificar qué dosis hacen falta.
Ante fiebre alta, tos, ojos rojos y posteriormente un sarpullido que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo, no conviene automedicarse. El sarampión requiere valoración médica y, debido a su alta capacidad de contagio, es importante evitar exponer a otras personas mientras se recibe orientación.


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