El sarampión, una enfermedad viral sumamente contagiosa, ha sido motivo de preocupación a nivel mundial, y recientemente la Secretaría de Salud (SSa) emitió una alerta epidemiológica debido a su creciente incidencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han advertido sobre el riesgo de propagación del sarampión, especialmente en las Américas. En este artículo, exploraremos los síntomas clave del sarampión, cómo se transmite y qué acciones de prevención puedes tomar para proteger a tu familia y comunidad.
¿Qué es el sarampión y cómo se transmite?
El sarampión es una enfermedad viral causada por el virus del sarampión, que pertenece a la familia Paramixoviridae y al género Morbillivirus. Es altamente contagiosa, y se transmite principalmente a través de las gotas de saliva expulsadas al toser o estornudar, así como por contacto directo con las secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Es importante destacar que el virus puede permanecer activo en el aire o sobre superficies durante hasta dos horas, lo que aumenta la probabilidad de propagación.
El sarampión en el mundo: un repunte alarmante
Según el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE), en 2023 se reportaron más de 800 casos sospechosos de sarampión solo en América, con 452 de esos casos confirmados. En particular, Estados Unidos ha sido el país más afectado, con 280 casos confirmados, mientras que México ha registrado 7 casos. Aunque en comparación con otros países el número de contagios en México sigue siendo bajo, el repunte global de la enfermedad ha generado preocupación, especialmente por el impacto en niños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
¿Cuáles son los síntomas del sarampión?
Reconocer los síntomas del sarampión es crucial para tomar medidas preventivas a tiempo. Los primeros signos suelen aparecer entre 10 y 12 días después de la exposición al virus y se caracterizan por:
1. Fiebre alta
Una de las primeras señales de alerta es una fiebre elevada que puede comenzar leve y aumentar en intensidad.
2. Goteo nasal y tos
El sarampión a menudo comienza con una tos persistente y secreciones nasales, similares a un resfriado común.
3. Ojos llorosos y rojos
La conjuntivitis, también conocida como «ojos rojos», es frecuente en los pacientes con sarampión.
4. Manchas blancas en la boca
Las manchas de Koplik son pequeñas manchas blancas que aparecen en la cara interna de las mejillas, con un centro blanco o azul. Este es un signo característico del sarampión.
5. Erupción cutánea
Una erupción roja que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo es otro síntoma común. Este sarpullido se asocia con la fase más avanzada de la enfermedad.
Si bien estos son los síntomas típicos del sarampión, las complicaciones pueden ocurrir, especialmente en niños con malnutrición o personas con sistemas inmunológicos debilitados. Las complicaciones incluyen neumonía, laringotraqueobronquitis y encefalitis.
¿Cómo prevenir el sarampión?
La prevención del sarampión se centra principalmente en la vacunación. La vacuna contra el sarampión es altamente eficaz y se administra como parte del esquema de vacunación infantil. La Secretaría de Salud recomienda que todos los niños reciban dos dosis de la vacuna contra el sarampión: una a los 12 meses y otra a los 18 meses de edad. Los niños nacidos antes de 2022 deben recibir una segunda dosis a los seis años.
¿Quiénes deben vacunarse?
Aunque el sarampión es más común en niños, los adultos que no hayan sido inmunizados o que no hayan sufrido la enfermedad en la infancia también corren el riesgo de contagiarse. Si no has recibido la vacuna o padecido sarampión en tu niñez, es fundamental que acudas al centro de salud más cercano para recibir la inmunización.
Acciones preventivas adicionales
Además de la vacunación, es importante seguir las recomendaciones básicas de higiene para evitar la propagación del sarampión:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Evitar el contacto cercano con personas infectadas.
- Mantener una buena ventilación en los espacios cerrados.
- Usar mascarillas, especialmente si se vive en áreas con altos índices de contagio.
La importancia de la alerta epidemiológica
La alerta epidemiológica emitida por la Secretaría de Salud tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre el aumento de casos de sarampión a nivel mundial. A través de esta alerta, las autoridades de salud instan a la población a cumplir con el esquema de vacunación y a estar atentas a los síntomas de la enfermedad. Es vital que la población participe activamente en la prevención de esta enfermedad para evitar brotes y complicaciones graves.
¿Qué hacer si sospechas de un caso de sarampión?
Si detectas los síntomas del sarampión en ti mismo o en algún miembro de tu familia, es crucial buscar atención médica inmediata. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden prevenir complicaciones severas. Además, las autoridades de salud podrán tomar medidas para evitar la propagación de la enfermedad a otras personas.
El sarampión es una enfermedad viral sumamente contagiosa que, si no se controla, puede tener consecuencias graves. La alerta epidemiológica emitida por la Secretaría de Salud es un recordatorio de la importancia de la prevención y la vacunación. La mejor forma de proteger a nuestros hijos y comunidades es asegurarnos de que todos reciban la vacuna contra el sarampión según el calendario recomendado. Si aún no has vacunado a tus hijos o si no recibiste la vacuna en tu niñez, es importante tomar acción cuanto antes.
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