En un movimiento que podría desestabilizar al Cártel de Sinaloa, Ovidio Guzmán López se declaró culpable en Chicago de cuatro cargos graves de narcotráfico. Su acuerdo con la fiscalía estadounidense implica una cooperación total que podría incluir testificar contra su propia familia.
El imperio criminal de «Los Chapitos» ha sufrido un golpe potencialmente devastador desde adentro. Ovidio Guzmán López, uno de los herederos del Cártel de Sinaloa, aceptó su responsabilidad ante la justicia estadounidense, declarándose culpable de ser un líder en una vasta empresa de narcotráfico que inundó Estados Unidos de fentanilo y otras drogas.
La audiencia, celebrada en una corte federal de Chicago, marca un punto de inflexión en la lucha contra el cártel, ya que la cooperación de Ovidio podría proporcionar a las autoridades una hoja de ruta sin precedentes sobre el funcionamiento interno de la organización.
Los Cargos y el Acuerdo de Culpabilidad
Vestido con un mono naranja de prisionero, Ovidio Guzmán admitió su culpabilidad en cuatro de los cargos más serios que enfrentaba, provenientes de acusaciones en Illinois y Nueva York:
- Dos cargos de Conspiración para Distribuir Drogas: Incluyendo fentanilo, cocaína, metanfetamina y marihuana.
- Dos cargos de Participación en una Empresa Criminal Continua: Un cargo que se reserva para los líderes de grandes organizaciones criminales.
A cambio de su declaración, la fiscalía acordó recomendar una sentencia menor a la cadena perpetua, que era la pena máxima que enfrentaba. Sin embargo, este beneficio está estrictamente condicionado.
«Guzmán López debe cooperar con y proporcionar ‘asistencia sustancial’ al gobierno para completar los términos de su acuerdo de culpabilidad.» – Jueza Sharon Coleman durante la audiencia.
Además, Ovidio acordó el decomiso de 80 millones de dólares en propiedades y activos obtenidos a través de sus actividades ilícitas.
Las Implicaciones: ¿Testigo Contra su Propia Familia?
El término «asistencia sustancial» es la clave de todo el acuerdo y lo que tiene en vilo al mundo del narcotráfico. Según expertos legales, esto implica que Ovidio Guzmán está obligado a revelar todo lo que sabe sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa.
Esto podría incluir:
- Rutas de tráfico y laboratorios: Ubicaciones de «super-laboratorios» de fentanilo y metanfetamina.
- Redes de lavado de dinero: Nombres de cómplices, empresas fachada y funcionarios corruptos.
- Testimonio contra otros líderes: Lo más explosivo es la posibilidad de que deba testificar en contra de otros miembros de alto rango del cártel, incluido su propio hermano, Joaquín Guzmán López, quien fue arrestado en julio de 2024 y actualmente enfrenta un juicio en Estados Unidos.
La cooperación de Ovidio es una espada de doble filo para él. Si el gobierno considera que su ayuda no es lo suficientemente «sustancial», el acuerdo puede romperse y podría enfrentar la máxima sentencia. La jueza fijó una nueva audiencia en seis meses para evaluar el progreso de su cooperación antes de dictar una sentencia formal.
La caída de Ovidio Guzmán no es solo la de un capo; es la posible apertura de una caja de Pandora que podría llevar al desmantelamiento de una de las facciones más violentas y poderosas del crimen organizado transnacional.


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