Un cambio de enfoque en Palacio Nacional
El clima político en México está evolucionando rápidamente. Claudia Sheinbaum, inicialmente lenta para reaccionar ante las constantes amenazas del presidente electo Donald Trump, ha tomado medidas preventivas. Aunque tardías, estas acciones son esenciales para proteger la estabilidad económica y social del país frente a posibles deportaciones masivas y tensiones comerciales.
La presidenta enfrentó semanas de confusión alimentada por malas recomendaciones de sus secretarios clave: Juan Ramón de la Fuente en Relaciones Exteriores y Marcelo Ebrard en Economía. Ambos minimizaron las amenazas de Trump, alegando que serían insostenibles por las presiones internas en Estados Unidos. Sin embargo, Sheinbaum cambió de postura al darse cuenta de que los riesgos eran tangibles, independientemente de su materialización.
¿Qué prepara Trump para México?
Trump ha dejado clara su intención de implementar políticas radicales desde su primer día en la Casa Blanca, con más de 25 órdenes ejecutivas. Entre ellas, destacan las relacionadas con la migración:
- Uso del Ejército para deportaciones masivas.
- Expulsión de migrantes de diversas nacionalidades (venezolanos, haitianos, nicaragüenses) hacia México.
- Incremento de aranceles a productos mexicanos y revisión de importaciones que puedan disfrazar productos chinos como mexicanos.
Estos movimientos, de implementarse, tendrán repercusiones económicas y humanitarias profundas en México.
La respuesta de Sheinbaum: un equipo especial de crisis
En un giro significativo, Sheinbaum ordenó la creación de un equipo intersecretarial para desarrollar una estrategia integral. Este grupo, encabezado por figuras clave como De la Fuente, Ebrard, Rosa Icela Rodríguez (Segob) y Altagracia Gómez (Consejo Empresarial), trabajará desde oficinas adyacentes a Palacio Nacional para garantizar una respuesta coordinada y ágil.
El equipo busca evitar los errores del pasado, como iniciativas aisladas y declaraciones desarticuladas, que dejaron al gobierno sin rumbo claro frente a las amenazas.
El rol clave de un embajador estratégico
La elección del próximo embajador de México en Washington será crucial. Con Trump alineando a su gabinete para imponer políticas severas contra México, Sheinbaum necesita a alguien capaz de dialogar con Trump en sus propios términos.
Además, la estrategia debe incluir el fortalecimiento de consensos internos, algo que Sheinbaum no ha priorizado. La polarización política y las fisuras dentro del partido gobernante amenazan con debilitar al gobierno en un momento crítico.
Los riesgos de un enfoque incompleto
Aunque el cambio de actitud de Sheinbaum es un avance, los desafíos son enormes. La relación con Trump requerirá no solo una estrategia bien articulada, sino también el respaldo de actores políticos y económicos nacionales.
Sin consenso interno, México enfrentará las políticas agresivas de Trump en una posición vulnerable. Esto incluye la posibilidad de recibir imposiciones comerciales o migratorias que podrían tener impactos duraderos en la economía y la cohesión social.
Prepararse para lo peor, esperar lo mejor
México está en un momento decisivo. Sheinbaum ha dado los primeros pasos hacia una estrategia más proactiva, pero necesitará liderazgo, unidad y un enfoque integral para enfrentar lo que está por venir. La relación con un segundo mandato de Trump no será fácil, pero con preparación, México puede mitigar los impactos más severos y proteger sus intereses en un entorno internacional hostil.
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