Venezuela vuelve al centro de la agenda internacional tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Venezuela quedará bajo la coordinación directa de tres figuras clave de su administración: Marco Rubio, Pete Hegseth y Stephen Miller. La decisión marca un giro contundente en la política exterior estadounidense hacia el país sudamericano y abre un nuevo capítulo en su crisis política, económica y energética.

El anuncio se realizó este lunes 5 de enero de 2026, apenas tres días después de la operación militar estadounidense que culminó con la captura del depuesto líder venezolano Nicolás Maduro en Caracas. Según Trump, el objetivo es dirigir y coordinar la transición política en Venezuela, tras la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta interina.
Rubio, Hegseth y Miller: el equipo designado para Venezuela
El presidente estadounidense detalló que Marco Rubio, secretario de Estado; Pete Hegseth, secretario de Guerra; y Stephen Miller, asesor en seguridad y migración, serán los responsables de diseñar y ejecutar la estrategia de Estados Unidos hacia Venezuela durante este periodo de transición.
La designación concentra poder político, militar y de seguridad en un solo equipo, lo que refuerza la señal de que Washington asumirá un rol activo en el futuro inmediato del país sudamericano. De acuerdo con fuentes oficiales, los tres funcionarios trabajarán de manera coordinada para supervisar el proceso político, la estabilidad interna y los intereses estratégicos de Estados Unidos en la región.
Briefing al Congreso y primeras reacciones políticas
Como parte de este movimiento, Rubio y Hegseth comparecerán la noche de este lunes ante líderes del Congreso estadounidense en el Capitolio. El briefing incluirá a miembros del Senado y la Cámara de Representantes, así como a los comités de inteligencia y seguridad nacional.
El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, señaló que espera mayores precisiones sobre lo que Trump quiso decir al afirmar que su administración “dirigirá” Venezuela. Aunque dijo haber recibido una notificación suficiente sobre la captura de Maduro, reconoció que no fue informado con anticipación.
Desde la oposición, el líder demócrata Chuck Schumer lanzó una advertencia clara: calificó la acción de Trump como el inicio de un enfoque peligroso de política exterior. En su opinión, el pueblo estadounidense no está dispuesto a enfrentar otra etapa de guerras interminables.
Trump asegura cooperación del nuevo gobierno interino
En entrevista con NBC News, Trump afirmó que Delcy Rodríguez, juramentada como presidenta interina de Venezuela, está cooperando con las autoridades estadounidenses. No obstante, evitó ofrecer detalles sobre el alcance de esa cooperación o los acuerdos específicos entre ambas partes.
Por su parte, Stephen Miller abordó el tema de la líder opositora María Corina Machado, reconocida internacionalmente y ganadora del Premio Nobel de la Paz. El asesor descartó que Estados Unidos busque instalarla en el poder, argumentando que no es una opción viable dentro del actual escenario político venezolano.

Maduro comparece en Nueva York y se declara inocente
Mientras tanto, Nicolás Maduro realizó su primera comparecencia ante una corte federal en Manhattan, donde se declaró no culpable de cargos federales de narcotráfico. Durante la audiencia, afirmó ser un hombre inocente y decente, identificándose como el presidente legítimo de Venezuela.
Maduro compareció junto a su esposa, Cilia Flores, quien también enfrenta cargos similares. Ambos fueron trasladados a Nueva York tras la operación militar en Caracas y llegaron a la corte alrededor de las 07:40 horas del lunes.
Planes de Trump para el petróleo venezolano
Uno de los ejes centrales de la estrategia estadounidense es el sector energético. Trump reveló que su gobierno analiza reembolsar a compañías petroleras estadounidenses que inviertan en la reconstrucción y expansión de la infraestructura petrolera venezolana.
Según el mandatario, la producción podría recuperarse en menos de 18 meses, aunque reconoció que se requerirá una inversión multimillonaria. Actualmente, Venezuela produce alrededor de 1.1 millones de barriles diarios, muy por debajo de los 3.5 millones que producía en 1999, antes de la estatización del sector.
Reacciones internacionales divididas
La intervención estadounidense ha generado reacciones contrastantes. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su rechazo a cualquier tipo de intervención en los asuntos internos de otros países.
En contraste, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, celebró la posibilidad de que las reservas petroleras venezolanas vuelvan al mercado global. A nivel multilateral, el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia, donde el embajador estadounidense Mike Waltz defendió la acción como una operación quirúrgica de aplicación de la ley.

Venezuela entra en una etapa decisiva
La decisión de Trump de poner a Rubio, Hegseth y Miller al frente de la estrategia hacia Venezuela marca un punto de inflexión. Entre la transición política, el juicio de Maduro y el interés energético, el país sudamericano enfrenta uno de los momentos más decisivos de su historia reciente, con Estados Unidos como actor central y bajo la mirada atenta de la comunidad internacional.


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