Durante su visita a Tabasco, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, finalmente reconoció lo que durante meses había negado: los escándalos relacionados con lujos y supuestos actos de corrupción que involucran a militantes de alto perfil han afectado la imagen del partido guinda.
La declaración surgió tras ser cuestionada por los medios locales sobre los casos de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del ex presidente López Obrador; Gerardo Fernández Noroña, senador y figura polémica de la izquierda; y Ricardo Monreal, cuya cercanía con distintos grupos políticos ha generado controversia dentro de Morena.
Alcalde reconoce impacto en la imagen del partido
“Sí permean las campañas de desprestigio. Sí se creen algunos que Andrés (Manuel López Beltrán) ya eligió al candidato de quién sabe qué. No, nosotros tenemos que seguir informando y diciendo: no, no somos iguales”, declaró Alcalde frente a los reporteros.
La dirigente insistió en que estos señalamientos también forman parte de una estrategia opositora para dañar la reputación del movimiento, aunque reconoció que los casos sí han influido en la percepción pública del partido.
Escándalos que sacuden a Morena
Los medios locales recordaron a la dirigente las acusaciones que pesan sobre el senador Adán Augusto López, quien mantiene vínculos con Hernán Bermúdez Requena, actualmente investigado por delitos relacionados con el narcotráfico.
También salió a relucir el nombre de Andrés Manuel López Beltrán, señalado por supuestos negocios en Japón y por la compra de una obra de arte valuada en 30 mil dólares, lo que ha generado críticas incluso dentro del mismo partido.
Y no faltaron las preguntas sobre Gerardo Fernández Noroña, quien recientemente ha estado bajo los reflectores por viajar en aviones privados y adquirir una mansión de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos.
Morena busca recuperar su credibilidad
Hasta hace poco, Alcalde había sostenido que esos escándalos no afectaban al partido, asegurando que en Morena “no se toleran actos de corrupción”. Pero su postura cambió: ahora admite que sí hubo repercusiones, y que es necesario reforzar la estructura interna mediante los 71 mil comités seccionales creados para defender los valores de la Cuarta Transformación.
“Nosotros tenemos que actuar con el ejemplo. A ellos les tocará aclarar, pero tampoco se puede negar que hay campañas que buscan desprestigiarnos”, expresó.
Acusaciones que alcanzan al hijo del ex presidente
Los medios locales informaron que López Beltrán ha sido señalado incluso de “negociar candidaturas” rumbo a 2027, algo que Alcalde calificó como parte de un ataque político dirigido originalmente a Andrés Manuel López Obrador.
“Hay una campaña permanente contra, ni siquiera diría yo de Andrés Manuel López Beltrán, sino de Andrés Manuel López Obrador”, puntualizó la dirigente.
La batalla por la narrativa
Morena atraviesa una etapa crucial: defender su legitimidad mientras enfrenta cuestionamientos internos y externos. Alcalde intenta equilibrar la narrativa entre el reconocimiento de errores y la acusación de campañas mediáticas, pero su admisión marca un cambio en el discurso oficial.
El desafío ahora será recuperar la confianza ciudadana en un momento donde la transparencia, la ética y la congruencia parecen ser las principales demandas del electorado.


TE PODRÍA INTERESAR