Diego Prieto Hernández, uno de los antropólogos más reconocidos de México, concluyó su ciclo como director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) tras nueve años de gestión. Su salida marca el fin de una etapa que abarcó dos administraciones federales, desde Enrique Peña Nieto hasta Andrés Manuel López Obrador, y que estuvo caracterizada por grandes retos y transformaciones dentro del organismo encargado de salvaguardar el patrimonio cultural del país.
La decisión fue anunciada por la titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, quien también dio a conocer que el relevo institucional estará a cargo de Joel Omar Vázquez Herrera, nuevo director general del INAH. Por su parte, Prieto Hernández no se retira de la función pública, sino que asumirá una nueva responsabilidad en el ámbito cultural nacional, encabezando una oficina clave en la continuidad de las políticas patrimoniales.
Una gestión marcada por la protección del patrimonio
Durante casi una década, Prieto Hernández lideró uno de los organismos más importantes en la conservación del patrimonio arqueológico, histórico y antropológico de México. Su administración enfrentó numerosos desafíos, desde recortes presupuestales hasta el impacto de fenómenos naturales sobre zonas arqueológicas y museos.
Entre sus principales logros se encuentran el fortalecimiento de proyectos de investigación en zonas como Teotihuacán, Palenque y Chichén Itzá, así como la implementación de programas de atención a comunidades originarias, especialmente en el contexto del Tren Maya, donde el INAH tuvo una participación crucial en los estudios de salvamento arqueológico.
También fue clave su impulso a la digitalización de acervos históricos, la ampliación del diálogo intercultural con pueblos indígenas y la defensa del patrimonio frente al tráfico ilícito de piezas. En muchos sentidos, su paso por el INAH es considerado una etapa de transición hacia nuevas formas de entender y proteger la memoria histórica del país.
¿Quién es Joel Omar Vázquez Herrera?
El sucesor de Prieto Hernández, Joel Omar Vázquez Herrera, es un especialista con trayectoria en el ámbito de la administración cultural. Aunque su perfil no ha sido tan mediático, fuentes cercanas al sector lo describen como un funcionario con sensibilidad hacia las necesidades del patrimonio nacional y experiencia en la gestión pública y comunitaria.
Su llegada al frente del INAH ocurre en un momento de importantes definiciones para el instituto, que deberá continuar con proyectos como el acompañamiento cultural al Tren Maya, el mantenimiento de museos nacionales y regionales, y la elaboración de políticas que respondan a los desafíos del cambio climático en relación con sitios arqueológicos vulnerables.
Vázquez Herrera tendrá la tarea de consolidar lo avanzado y proponer nuevas estrategias, en una institución que juega un papel central en la identidad cultural de México y que requiere mantener su prestigio tanto a nivel nacional como internacional.
El nuevo cargo de Diego Prieto
Lejos de una jubilación, Diego Prieto Hernández asumirá un nuevo cargo dentro del aparato cultural del gobierno federal, que según fuentes oficiales, consistirá en la dirección de una oficina estratégica de coordinación patrimonial. Aunque los detalles no han sido revelados completamente, se anticipa que esta posición le permitirá seguir incidiendo en políticas públicas vinculadas a la protección del legado cultural.
Este nuevo rol sería coherente con su experiencia acumulada y su conocimiento profundo de los desafíos actuales que enfrenta el sector. Analistas del ámbito cultural consideran que su presencia seguirá siendo influyente, aunque desde una trinchera diferente, enfocada en tareas de planificación, asesoría y seguimiento institucional.
Un cambio con impacto simbólico
La salida de Diego Prieto representa más que una transición administrativa: simboliza el cierre de un ciclo histórico en la gestión del patrimonio cultural de México. Su figura, respetada tanto por académicos como por comunidades indígenas, deja una huella importante en la historia reciente del INAH.
A la vez, el nombramiento de Joel Omar Vázquez Herrera abre una nueva etapa con posibilidades de renovación, especialmente en un contexto donde el patrimonio se encuentra en el centro de debates sobre desarrollo, identidad y sostenibilidad. El relevo en el INAH será observado con atención por el sector académico, por activistas culturales y por la sociedad civil interesada en el futuro del pasado mexicano.


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