Han pasado solo 45 días desde que Claudia Sheinbaum asumió la presidencia de México, y ya su gobierno ha emprendido reformas radicales. Estas reformas no son solo una continuidad de la llamada “Cuarta Transformación” (4T), sino un nuevo impulso que amenaza con reconfigurar el sistema democrático y las instituciones que sustentan el país, provocando una oleada de críticas y una creciente incertidumbre.
En su campaña, Sheinbaum no ocultó su intención de fortalecer los cambios estructurales propuestos por su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, muchos creyeron que su llegada traería un enfoque moderado.
Estos primeros días de gobierno han demostrado lo contrario: las reformas constitucionales avanzan rápidamente en el Congreso, y la posibilidad de un control casi absoluto sobre el poder se vuelve cada vez más real.
Las primeras reformas: ¿amenaza a la democracia?
Desde su inicio, el gobierno de Sheinbaum lanzó una serie de reformas al Poder Judicial que han generado preocupación en diversos sectores. El objetivo, según el gobierno, es mejorar la justicia en México, pero críticos afirman que estos cambios buscan debilitar las instituciones judiciales independientes y consolidar el control de Morena sobre el poder judicial.
Una de las primeras propuestas ha sido la modificación de los mecanismos de elección y designación de jueces y magistrados. Este cambio podría otorgar al gobierno una influencia directa en el Poder Judicial, cuestionando así su independencia. Aunque las reformas se presentan como una solución a la corrupción y a la falta de eficiencia en los tribunales, la posibilidad de que se conviertan en un medio de control preocupa a expertos y ciudadanos.
Indiferencia e inacción en problemas clave de México
En medio de estos cambios institucionales, problemas como la inseguridad, la violencia y las deficiencias del sistema de salud siguen sin recibir una atención prioritaria, según algunos observadores. Estos problemas son temas que afectan directamente a la vida cotidiana de los mexicanos y que requieren soluciones urgentes. Sin embargo, el gobierno parece estar centrado en concentrar poder y avanzar en la Cuarta Transformación.
Algunos analistas creen que esta falta de atención en áreas fundamentales podría ser intencional. Al no abordar problemas inmediatos, el gobierno podría estar distrayendo a la población mientras se aprueban reformas profundas que transforman el sistema político. Este enfoque permite al gobierno de Morena avanzar en el Congreso sin la presión o el escrutinio que una oposición fuerte o un electorado atento podrían ejercer.
Desmantelamiento de organismos clave: INAI y CNDH
Entre las reformas más controversiales se encuentra la desaparición del INAI (Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales) y la cooptación de la CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos). Estos organismos han sido fundamentales para la transparencia y la defensa de derechos en México, pero hoy están en la mira del gobierno.
El INAI, cuya función es garantizar el derecho a la información, es clave para la rendición de cuentas en el país. Sin embargo, su posible desaparición podría dificultar la transparencia en los asuntos públicos y debilitar el acceso de los ciudadanos a la información gubernamental.
En cuanto a la CNDH, su alineación con el gobierno actual ha generado críticas por parte de quienes argumentan que su independencia se ha visto comprometida, afectando así su capacidad para proteger a las víctimas de violaciones a derechos humanos.
La estrategia política detrás del avance de Morena
El rápido avance de Morena en el Congreso y el enfoque de Sheinbaum en consolidar la Cuarta Transformación han despertado sospechas sobre una estrategia política bien calculada. Para algunos expertos, esta aparente indiferencia hacia problemas urgentes de la sociedad mexicana podría formar parte de una maniobra de distracción. Al mantener a la población concentrada en la seguridad y la salud, áreas donde persisten grandes deficiencias, el gobierno puede evitar una respuesta contundente ante los cambios constitucionales y las modificaciones al Poder Judicial.
Este “truco del pandero”, como algunos lo han llamado, distrae a la población con una mano mientras actúa con la otra para reconfigurar la estructura política y concentrar el poder en un grupo reducido. Si bien esto ha sido interpretado por algunos sectores como una medida astuta, otros ven en ello una amenaza real para la democracia y la pluralidad política en México.
45 días que trazan el rumbo del sexenio
Con solo 45 días en el cargo, Sheinbaum ha delineado ya las bases de su administración, dejando claro que la continuidad de la Cuarta Transformación es una prioridad inamovible. Estos primeros días marcan el inicio de un gobierno que parece enfocado en fortalecer su poder, avanzar con reformas constitucionales y, potencialmente, modificar el sistema democrático tal como lo conocemos en México.
Aunque sus defensores argumentan que estas medidas buscan mejorar la justicia y hacer a México más autónomo, críticos advierten que estos cambios representan una regresión de 50 años en democracia e institucionalidad. Lo que suceda en los próximos meses será crucial para determinar si México se encamina hacia una consolidación del poder o hacia un modelo más justo y transparente para sus ciudadanos.
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