domingo, enero 11, 2026

Mercados asiáticos en vilo: la doble amenaza que impacta tu bolsillo

Los mercados de Asia están atrapados entre la amenaza de nuevos aranceles de EE.UU. y la crisis inmobiliaria de China. Descubre por qué esta tormenta económica te afecta directamente

Los mercados asiáticos operan con nerviosismo, atrapados en un torniquete económico. Por un lado, la inminente amenaza de nuevos aranceles estadounidenses; por otro, datos alarmantes de China que revelan un motor económico que se tambalea. Esta combinación explosiva amenaza las cadenas de suministro globales y la estabilidad financiera.

El inicio de la segunda mitad del año ha traído consigo una palpable ansiedad a los parqués asiáticos. Las bolsas de valores, desde Tokio hasta Shanghái, muestran un comportamiento errático, con el Nikkei 225 de Japón cayendo un 1.2% mientras otros índices registran ganancias modestas, y los precios del petróleo retroceden. No es una jornada bursátil normal; es el sonido de los mercados conteniendo la respiración ante una doble amenaza que podría desencadenar una crisis global.

Amenaza 1: El Martillo Arancelario de Washington

La primera nube en el horizonte es la creciente posibilidad de que Estados Unidos, bajo un posible gobierno de Donald Trump, imponga o reimponga aranceles punitivos a sus socios comerciales. La fecha del 9 de julio se cierne como una fecha límite, y el Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, ha advertido que el «comportamiento recalcitrante» de algunos países podría provocar el regreso a tasas arancelarias más altas.

El impacto de esta incertidumbre es directo y severo para las economías asiáticas dependientes de las exportaciones. Japón, un aliado clave de EE.UU., ya ha expresado su frustración. Su principal negociador comercial advirtió que la imposición de aranceles del 25% a los automóviles, uno de sus principales productos de exportación, sería «económicamente perjudicial». Esta presión externa pone en jaque los modelos de negocio de gigantes corporativos como Toyota, Samsung y otros que dependen del acceso al mercado estadounidense.

Amenaza 2: La Economía Contradictoria de China

La segunda amenaza, y quizás más compleja, proviene del propio corazón económico de Asia: China. Los últimos datos económicos pintan un cuadro peligrosamente contradictorio.

  •  * La cara positiva: El índice de gestores de compras (PMI) de Caixin mostró que la actividad manufacturera de China volvió a crecer en junio por primera vez en tres meses. Esto sugiere una modesta recuperación de la demanda interna y la producción.
  •  * La cara negativa: Simultáneamente, una encuesta privada reveló que los precios de la vivienda de segunda mano cayeron a un ritmo acelerado en junio. Esto no solo agrava la crisis en el gigantesco sector inmobiliario, sino que demuestra que las recientes medidas de apoyo del gobierno han tenido un «impacto limitado».

Esta paradoja es el núcleo del problema. Las fábricas pueden estar produciendo, pero el colapso del sector inmobiliario —pilar fundamental de la riqueza de la clase media china— destruye la confianza del consumidor y amenaza con ahogar cualquier atisbo de recuperación económica genuina.

El Efecto Torniquete y sus Repercusiones Globales

Las empresas asiáticas están siendo exprimidas por ambos lados. Se enfrentan a un posible colapso de la demanda externa debido a los aranceles estadounidenses y, al mismo tiempo, a un posible colapso de la demanda interna por la crisis de confianza del consumidor chino.

Este «efecto torniquete» tiene consecuencias que van mucho más allá de Asia. Afecta directamente a las cadenas de suministro globales, de las que dependen empresas y consumidores de todo el mundo. La incertidumbre puede provocar un aumento en el costo de los bienes importados, afectar el rendimiento de los fondos de inversión y pensiones expuestos a los mercados globales, e incluso aumentar el riesgo de una recesión en Occidente, como ya advierten algunos analistas de JP Morgan para finales de 2025.

Lo que es más preocupante es que las dos amenazas podrían estar interconectadas en un círculo vicioso. La «buena noticia» del PMI manufacturero de China podría no ser un signo de salud, sino un síntoma de un problema más profundo: una sobreproducción impulsada por el estado para compensar la debilidad interna. Pekín, incapaz de estimular su mercado inmobiliario, podría estar subsidiando sus fábricas para que inunden los mercados mundiales con exportaciones baratas. Esta avalancha de productos es, precisamente, lo que alimenta la reacción proteccionista en Estados Unidos y Europa, provocando las amenazas de aranceles. En esencia, China podría estar intentando exportar su crisis, pero al hacerlo, está envenenando sus relaciones con sus mayores clientes.

Jesús Cámara Ríos
Jesús Cámara Ríos
Jesús Cámara Ríos es el editor del Diario La Verdad. Periodista con 8 años de experiencia en medios digitales e impresos, con especial interés en temas relacionados con las demandas sociales y los derechos humanos. Ganador del Premio SIP a la Excelencia Periodística 2023.
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