Israel mata a 13 personas en Gaza en una nueva jornada de ataques ocurridos previo a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncie la creación de una Junta de Paz para supervisar el frágil alto el fuego entre Israel y Hamas. Los bombardeos, registrados el jueves, dejaron al menos 13 personas fallecidas, entre ellas menores de edad, de acuerdo con autoridades sanitarias y familiares de las víctimas.
Los hechos ocurrieron en distintos puntos de la Franja, principalmente en el norte de Gaza, zonas cercanas a Ciudad de Gaza y sectores del sur del enclave, en un contexto de creciente tensión pese a la vigencia formal de la tregua.

Víctimas civiles en medio de la tregua
Funcionarios de salud confirmaron que entre las personas fallecidas se encontraba una niña de 11 años, una adolescente, así como dos niños que vivían en un campamento improvisado. Además, más de una docena de personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, lo que volvió a poner en duda la efectividad del alto el fuego en la protección de la población civil.
Familiares relataron escenas de profundo dolor. El viernes, habitantes del sur de Gaza lloraban junto a los cuerpos de una joven de 16 años y sus dos sobrinos, quienes murieron dentro de su tienda tras uno de los ataques. “¿Qué seguridad? ¿Qué tregua?”, cuestionó Rudaina al-Qedra, madre y abuela de las víctimas, reflejando la frustración de muchas familias palestinas.
Respuesta del ejército israelí
El ejército de Israel señaló el viernes que los ataques estuvieron dirigidos contra infraestructura y combatientes de Hamas, tanto en el norte como en el sur de Gaza. Según la versión oficial, las operaciones fueron una respuesta a un proyectil fallido lanzado por insurgentes desde la zona de Ciudad de Gaza.
Las autoridades israelíes sostienen que cualquier acción militar posterior al inicio del alto el fuego responde a violaciones del acuerdo, mientras que Hamas y otros actores palestinos acusan a Israel de incumplir sistemáticamente los términos de la tregua.
Un alto el fuego frágil y cuestionado
El alto el fuego por fases entre Israel y Hamas continúa formalmente en su etapa inicial, mientras se realizan esfuerzos para recuperar los restos del último rehén israelí en Gaza. Sin embargo, los ataques recientes han provocado que organizaciones humanitarias y líderes regionales adviertan sobre el riesgo de colapso del acuerdo.
Desde la entrada en vigor de la tregua, el 10 de octubre, las autoridades sanitarias locales reportan que más de 400 palestinos han muerto en ataques israelíes, lo que evidencia la fragilidad del proceso y la persistencia de la violencia.

Trump y la anunciada Junta de Paz
En este contexto, se espera que Donald Trump anuncie la próxima semana los nombramientos para la Junta de Paz, un órgano que, según ha adelantado, él mismo presidirá. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, este paso busca dar impulso a su plan de paz para Oriente Medio, aunque el proceso ha avanzado lentamente desde el inicio del alto el fuego.
El jueves, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu adelantó que el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov sería el director general designado de la junta. Mladenov cuenta con experiencia como enviado de la ONU para Oriente Medio entre 2015 y 2020 y mantuvo relaciones de trabajo tanto con Israel como con Hamas durante su gestión.
Objetivos del plan y escepticismo internacional
El plan impulsado por Trump contempla que la Junta de Paz supervise un nuevo gobierno tecnocrático palestino, el desarme de Hamas, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, nuevas retiradas de tropas israelíes y la reconstrucción de Gaza. No obstante, hasta ahora Estados Unidos no ha reportado avances sustanciales en ninguno de estos puntos.
El mismo jueves, líderes de Egipto y la Unión Europea se reunieron en El Cairo y reiteraron su llamado al despliegue de una fuerza de estabilización internacional. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, advirtió que Hamas se niega a desarmarse y calificó la situación como “extremadamente grave”.
Crisis humanitaria persistente
Más allá de los anuncios diplomáticos, la crisis humanitaria en Gaza continúa agravándose. Desplazados que habían sido evacuados antes de los ataques regresaron a zonas devastadas para intentar recuperar sus pertenencias, muchas veces excavando con las manos entre escombros y tierra.
Las condiciones climáticas también empeoran la situación. Fuertes vientos y lluvias dañan las tiendas improvisadas, dejando a familias enteras sin protección. “La tienda no nos está protegiendo, ni siquiera de una gota de lluvia”, lamentó Ayyat Hasanein, desplazada de Ciudad de Gaza.

Violencia y diplomacia en tensión
Mientras Israel mata a 13 personas en Gaza y la población civil sigue pagando el costo del conflicto, el anuncio de la Junta de Paz se perfila como un intento de reactivar la vía diplomática. Sin embargo, la continuidad de los ataques y el deterioro humanitario plantean serias dudas sobre la viabilidad de un proceso de paz duradero sin garantías reales para la población.


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