El ejército israelí intensificó sus operaciones en la ciudad de Gaza, donde los bombardeos dejaron al menos 61 palestinos muertos y decenas de heridos. Con esta nueva ofensiva, la cifra total de víctimas desde octubre de 2023 asciende a más de 62 mil personas.
Testimonios locales señalaron que numerosas familias huyeron hacia la costa mientras las fuerzas militares atacaban zonas de Shujaiya, Zeitún y Sabra. En el sur, hospitales como el Nasser en Jan Yunis recibieron a decenas de heridos de bala, muchos en estado crítico, luego de que intentaran recoger alimentos en Rafah.
Hamas acusó a Tel Aviv de engañar al mundo sobre la existencia de zonas seguras para la población desplazada y denunció el “genocidio” que Israel estaría cometiendo en el enclave. La organización subrayó que el creciente consenso internacional en su contra representa un cambio en la narrativa global.
Crisis humanitaria y creciente presión internacional
El sistema de salud en Gaza se encuentra al borde del colapso. Ayman Abu Rahma, funcionario del Ministerio de Salud, advirtió que los nuevos desplazamientos incrementarán el hacinamiento en refugios, lo que eleva el riesgo de epidemias y afecta especialmente a más de medio millón de niños menores de cinco años.
Egipto y Qatar criticaron la falta de disposición de Israel para aceptar un acuerdo de alto el fuego, a pesar de la aceptación de la última propuesta por parte de Hamas. Organizaciones como la Agencia de la ONU para Refugiados Palestinos señalaron que al menos 1.2 millones de menores enfrentan un fuerte deterioro en su salud mental debido a los ataques constantes.
En paralelo, Microsoft despidió a dos empleados que irrumpieron en la oficina de su presidente durante una protesta por los vínculos de la compañía con el ejército israelí, un hecho que refleja cómo el conflicto se extiende hasta el terreno corporativo internacional.


TE PODRÍA INTERESAR