Un martes por la tarde, Luis, un migrante hondureño que llevaba tres años en Estados Unidos sin papeles, escuchó algo inusual en la radio local: “El gobierno está ofreciendo mil dólares a quienes decidan regresar voluntariamente a sus países de origen”. Dudó. Pensó en todo lo que había dejado atrás, en los peligros del trayecto, en los sueños pospuestos. Pero también pensó en las redadas, en la ansiedad constante, y en el futuro incierto.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) anunció esta iniciativa en un esfuerzo por reducir el número de migrantes indocumentados en el país sin recurrir a medidas forzosas. Se trata de un plan de autodeportación voluntaria con un incentivo: un estímulo económico de 1,000 dólares.
¿Cómo funciona este estímulo para migrantes?
Según el comunicado oficial, los migrantes deben usar la aplicación CBP Home para notificar al gobierno su intención de regresar. Esta vía digital permite iniciar el proceso sin tener que interactuar directamente con agentes migratorios en una primera etapa. Quienes se registren no serán prioridad para detención, lo que reduce el riesgo de arrestos mientras organizan su salida.
El objetivo, según voceros del DHS, es que las personas puedan planear su retorno de manera digna y segura. Una vez iniciado el trámite y aceptado el regreso voluntario, el migrante recibe la asistencia económica de mil dólares al momento de firmar los documentos de salida oficial.
¿Quiénes califican para el apoyo?
El programa está dirigido a migrantes indocumentados sin antecedentes penales graves que hayan permanecido en Estados Unidos más de 6 meses y decidan regresar sin recurrir a procesos judiciales o deportaciones forzadas.
Luis, al igual que muchos otros, vive en la incertidumbre. Tiene un trabajo inestable, miedo de ir al hospital, y no puede renovar una licencia ni acceder a servicios básicos. Aunque la idea de regresar lo asustaba, la posibilidad de hacerlo con dinero en mano y sin ser esposado por ICE lo hacía pensar dos veces.
¿Por qué esta política genera debate?
Mientras que algunas organizaciones migrantes critican la medida como un intento disfrazado de limpiar estadísticas, otros la ven como una salida digna en medio de políticas cada vez más duras. A diferencia de otras acciones del expresidente Trump, este plan no fuerza la salida, sino que propone un intercambio voluntario con incentivos.El impacto a largo plazo está por verse. Lo cierto es que para muchos, como Luis, puede significar una nueva oportunidad de comenzar en su país natal con algo de capital para reinventarse.
Síguenos en nuestro perfil de X La Verdad Noticias y mantente al tanto de las noticias más importantes del día.


TE PODRÍA INTERESAR