Una iniciativa presentada en el Congreso de Quintana Roo plantea reconocer los neuroderechos como derechos humanos para proteger la privacidad mental y la integridad cognitiva frente al desarrollo de nuevas tecnologías.
Les resulta más fácil camuflarse como turistas y pasar desapercibidos para las autoridades de Migración, así ganan tiempo suficiente para su siguiente parada: Tijuana.