Perú volvió a sentir un fuerte terremoto este jueves 20 de agosto de magnitud 7.2. De acuerdo con los datos proporcionados por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el sismo ocurrió cerca de la 1 de la tarde y tuvo como epicentro una zona cercana a Coracora, en el departamento de Ayacucho.
El organismo peruano reportó una magnitud de 7.2 con una profundidad de 108 kilómetros y epicentro ubicado a unos 35 kilómetros de Coracora, Perú. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), por su parte, estimó inicialmente una magnitud de 6.7, con una profundidad de 66.6 kilómetros. Las diferencias entre agencias pueden deberse a los métodos y datos utilizados para calcular la magnitud.
Hasta el momento, las autoridades descartaron una alerta de tsunami para Perú y los primeros reportes apuntaban a daños menores. La profundidad del movimiento también es un factor importante para entender por qué un sismo de esta magnitud puede sentirse ampliamente sin necesariamente provocar una destrucción generalizada en superficie.
¿Cuál ha sido el terremoto más fuerte de Perú?
Aunque el movimiento de este jueves fue considerable, está lejos de ser el terremoto más fuerte registrado en la historia sísmica del país.
El mayor terremoto medido instrumentalmente en Perú ocurrió el 23 de junio de 2001, frente a la costa de Arequipa, y alcanzó una magnitud de 8.4 Mw. El movimiento provocó daños importantes en Arequipa, Moquegua y Tacna y también generó un tsunami local.
Otros grandes terremotos registrados instrumentalmente fueron el de Huacho-Lima de 1940, con magnitud 8.2; el de Barranca-Lima de 1966, de 8.1; y el de Nasca de 1942, también de 8.1.
A esta lista se suma el terremoto de Pisco de 2007, de magnitud 8.0, que ocurrió el 15 de agosto y dejó una de las mayores tragedias recientes del país, con cientos de víctimas y miles de damnificados.
Terremotos de magnitud 8 que han marcado a Perú
La historia sísmica peruana también incluye otros movimientos de magnitud 8.0. En 1912 se registró un gran terremoto en Piura y en 2019 otro movimiento de magnitud 8.0 tuvo epicentro en Loreto.
El terremoto de Loreto tuvo una particularidad, ocurrió a gran profundidad y fue percibido en amplias zonas del territorio peruano e incluso en países vecinos. Sin embargo, su profundidad contribuyó a que los daños en superficie fueran menores en comparación con otros sismos de magnitud similar.
Por debajo de los 8.0 también existen movimientos que dejaron una profunda huella. El terremoto de Chimbote de 1970 alcanzó una magnitud de 7.9 y desencadenó un gigantesco aluvión desde el nevado Huascarán. El desastre sepultó Yungay y provocó decenas de miles de fallecidos.
Los grandes terremotos que ocurrieron antes de los instrumentos
Perú también registra terremotos históricos cuya magnitud no pudo medirse directamente porque ocurrieron antes de que existieran instrumentos sísmicos modernos. En estos casos, los investigadores recurren a crónicas, testimonios, registros históricos y evidencias de los daños para realizar estimaciones.
Uno de los casos más extremos es el terremoto del 28 de octubre de 1746, que devastó Lima y provocó un enorme tsunami que arrasó el Callao. Estudios posteriores han estimado una magnitud de entre 8.5 y 9.0.
Otro evento extraordinario ocurrió el 13 de agosto de 1868, frente a las costas de Arica, entonces territorio peruano. Su magnitud se estima alrededor de 9.0 y el terremoto destruyó localidades de Arequipa, Moquegua y Tacna. El tsunami posterior atravesó el Pacífico y sus efectos llegaron hasta lugares tan distantes como California, Hawái y Filipinas.
Estos terremotos históricos no forman parte de los registros instrumentales, pero muestran por qué Perú es considerado uno de los países con mayor actividad sísmica de la región.
¿Por qué tiembla tanto en Perú?
La intensa actividad sísmica del país está relacionada principalmente con la interacción entre las placas tectónicas. La placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana, un proceso conocido como subducción que genera una enorme cantidad de energía y es responsable de muchos de los terremotos que afectan al territorio peruano.
El IGP ha documentado que incluso en la zona de Coracora se han producido movimientos importantes. Un estudio del organismo sobre un sismo ocurrido en 2014 señala que aquel evento tuvo una magnitud de 6.6 ML, una profundidad de 108 kilómetros y un epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora.
El terremoto de este jueves vuelve a poner en evidencia la actividad sísmica de una región donde los grandes movimientos han formado parte de su historia. Aunque el sismo de 2026 no ocupa el primer lugar entre los más fuertes registrados en Perú, su magnitud fue suficiente para generar preocupación entre la población y recordar la importancia de mantener medidas de prevención ante futuros movimientos.


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