¿Por qué el gato Larry es más estable que la política británica?
El gato Larry cumple este domingo 15 años como una de las figuras más constantes del poder británico. Mientras primeros ministros van y vienen, su presencia permanece inalterable en el número 10 de Downing Street. Su papel como jefe ratonero del Gabinete lo convirtió en un símbolo de continuidad en tiempos políticos agitados. Para muchos, es la imagen más confiable del gobierno.
El gato Larry llegó a la sede del poder tras ser adoptado en 2011 por el entonces primer ministro David Cameron. Provenía de un refugio animal y pasó de las calles a uno de los edificios más vigilados del mundo. Desde entonces, ha sido testigo silencioso de crisis, cambios de liderazgo y visitas diplomáticas. Su longevidad lo volvió parte del paisaje político británico.
¿Cómo pasó del refugio a figura institucional?
gato Larry fue adoptado del Battersea Dogs and Cats Home con una misión clara: controlar la población de roedores. Sin embargo, su rol trascendió lo funcional y se convirtió en parte del protocolo no escrito de Downing Street. Su perfil incluso figura en el sitio oficial del gobierno británico. Ahí se detallan funciones que mezclan humor y tradición.
Y deambula libremente por las oficinas, inspecciona muebles antiguos y recibe a invitados sin distinción jerárquica. Esa libertad lo ha hecho protagonista de innumerables escenas captadas por la prensa. En más de una ocasión ha robado cámara a líderes mundiales frente a la icónica puerta negra. Su presencia genera simpatía y rompe la rigidez institucional.

¿Qué opinan los expertos sobre el papel simbólico?
El gato Larry representa estabilidad, afirmó Philip Howell, académico de la Universidad de Cambridge. El especialista subrayó que pocos primeros ministros alcanzan niveles de aprobación comparables a los del felino. En un entorno de polarización política, su imagen funciona como un ancla emocional. Para el público, es una figura constante y no partidista.
Encarna una forma de poder blando difícil de replicar por los políticos. No busca agradar ni construir discurso, simplemente existe. Esa naturalidad es parte de su atractivo y explica por qué ha sobrevivido a seis gobiernos. En tiempos de incertidumbre, su rutina transmite calma. Es un símbolo sin intención política.
¿Por qué el gato Larry eclipsa a líderes mundiales?
gato Larry tiene un talento particular para aparecer en el momento menos esperado. Fotógrafos aseguran que suele cruzarse justo cuando llegan mandatarios extranjeros. Esa coincidencia lo convirtió en un personaje recurrente en imágenes oficiales. Su presencia añade un elemento humano a ceremonias formales.
gato Larry ha interactuado con presidentes y primeros ministros sin alterar su comportamiento. Ha mostrado afinidad por algunos y total indiferencia por otros. Incluso ha sido captado descansando durante visitas de alto nivel. Esa actitud refuerza su imagen de independencia frente al poder.
¿Qué relación tiene el gato Larry con otras mascotas oficiales?
gato Larry ha convivido con perros y gatos pertenecientes a distintos primeros ministros. Algunas relaciones fueron tensas, otras simplemente distantes. Su dominio se limita a las áreas de trabajo, mientras las mascotas familiares ocupan espacios privados. Esa división no escrita mantiene el equilibrio en Downing Street.
gato Larry tuvo una relación especialmente conflictiva con Palmerston, el gato del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ambos protagonizaron enfrentamientos públicos que se volvieron virales. Con la jubilación de Palmerston, Larry consolidó su territorio sin competencia directa. Desde entonces, gobierna en solitario.

¿Sigue activo el gato Larry a sus casi dos décadas de vida?
gato Larry tiene entre 18 y 19 años y ha reducido su ritmo. Aun así, continúa patrullando su espacio y ocupando su lugar favorito cerca de un radiador. Aunque sus habilidades como cazador son debatidas, su presencia sigue siendo relevante. Su función simbólica supera cualquier estadística.
gato Larry es descrito por fotógrafos como un experto en holgazanear con propósito. No persigue ratones constantemente, pero mantiene su autoridad intacta. Su rutina diaria forma parte del imaginario colectivo británico. Es una figura que no necesita hacer ruido para imponer respeto.
¿Por qué sería impensable remover al gato Larry?
gato Larry se ha convertido en un activo político involuntario. Expertos coinciden en que eliminarlo sería una mala señal pública. Su carácter independiente conecta con la idiosincrasia británica. Representa rebeldía, estabilidad y tradición al mismo tiempo.
gato Larry no pertenece a ningún partido, pero pertenece a todos los gobiernos. Esa neutralidad lo hace invaluable. En un entorno donde todo cambia, su permanencia es un mensaje silencioso. Y en política, ese tipo de mensajes pesan más de lo que parece.


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