Si utilizas tu automóvil para trabajar o desarrollar una actividad empresarial, algunos de los gastos que realizas durante el año pueden ayudarte a pagar menos impuestos. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) permite deducir diversos conceptos relacionados con el uso del vehículo, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la ley.
Desde la entrada en vigor de las modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR), diversos gastos automotrices pueden formar parte de las deducciones fiscales para personas físicas con actividad empresarial, profesionistas, arrendadores y personas morales que utilizan el vehículo para generar ingresos.
¿Qué gastos del automóvil puedes deducir ante el SAT?
La legislación fiscal contempla diferentes conceptos que pueden disminuir la carga del Impuesto sobre la Renta (ISR) cuando el automóvil es indispensable para desarrollar una actividad económica y uno de los principales corresponde al mantenimiento del vehículo. Los contribuyentes pueden deducir gastos relacionados con la compra de llantas, refacciones, aceite, líquido anticongelante y otros insumos necesarios para conservar el automóvil en buen estado.
También son deducibles los servicios mecánicos, como afinaciones, balanceo, cambios de aceite o reparaciones, siempre que exista un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) emitido correctamente.
Gasolina y diésel también pueden ser deducibles
Otro gasto frecuente que puede deducirse es el combustible. La LISR establece que los vehículos que utilizan gasolina o diésel pueden deducir hasta 200 pesos diarios, mientras que los automóviles eléctricos o híbridos tienen un límite de 285 pesos por día.
Para hacer válida la deducción es indispensable contar con el comprobante fiscal correspondiente y cumplir con los requisitos fiscales aplicables.
¿El seguro del auto puede deducirse?
Depende del régimen fiscal del contribuyente. Quienes únicamente reciben ingresos por salarios normalmente no pueden deducir el seguro del automóvil. En cambio, las personas físicas con actividad empresarial o profesional sí pueden hacerlo cuando el vehículo forma parte de las herramientas utilizadas para obtener ingresos.
El beneficio también aplica para algunas personas morales y otros contribuyentes que emplean el automóvil en el desarrollo de sus actividades económicas.
Arrendamiento y trámites vehiculares
El SAT también permite deducir algunos gastos relacionados con el arrendamiento del vehículo. En los contratos de arrendamiento automotriz es posible deducir el ISR y acreditar el IVA, siempre que se cumplan los requisitos previstos en la legislación.
Asimismo, ciertos trámites oficiales, como el pago de la tenencia o la verificación vehicular, pueden incluirse como deducciones cuando el automóvil está registrado a nombre del contribuyente.
¿Qué necesitas para deducir estos gastos?
Para aprovechar este beneficio fiscal es necesario cumplir con varios requisitos. El primero consiste en estar inscrito en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC). Además, debe demostrarse que el automóvil se utiliza directamente para desarrollar la actividad profesional o empresarial que genera los ingresos. También es indispensable conservar todos los CFDI correspondientes a los gastos que se pretenden deducir.
En la mayoría de los casos, el vehículo debe estar registrado a nombre del contribuyente. Si pertenece a un tercero, será necesario acreditar el uso que se le da dentro de la actividad económica.
¿Qué vehículos pueden acceder a estas deducciones?
Las deducciones suelen aplicarse principalmente a vehículos utilizados con fines productivos o comerciales. Entre ellos se encuentran transporte público, camiones, camionetas y SUV utilizadas para actividades económicas y vehículos empleados en plataformas de transporte como Uber y aplicaciones similares.
¿Cuánto puede deducirse del seguro del automóvil?
El monto deducible depende de varios factores De acuerdo con la normativa fiscal, la deducción por la prima del seguro tiene límites relacionados con las Unidades de Medida y Actualización (UMA) y con el porcentaje de ingresos del contribuyente. Además, cuando el valor del automóvil supera 200 mil pesos, la deducción se realiza de forma proporcional y no sobre el total del costo del vehículo.
Por ello, el monto final puede variar dependiendo del valor del automóvil, la prima pagada y el régimen fiscal bajo el cual tribute el contribuyente.
¿Cómo realizar la deducción ante el SAT?
El procedimiento comienza al solicitar la factura correspondiente a cada gasto relacionado con el automóvil. Posteriormente, esos comprobantes deben incorporarse durante la declaración de impuestos en el portal del SAT. Antes de enviar la declaración, es importante revisar que toda la información sea correcta y que los CFDI estén vigentes y emitidos conforme a las disposiciones fiscales.
¿Por qué conviene aprovechar este beneficio?
Las deducciones fiscales permiten disminuir la base gravable sobre la que se calcula el ISR, lo que puede traducirse en un menor pago de impuestos o incluso en un saldo a favor durante la declaración anual. Sin embargo, este beneficio solo aplica cuando el automóvil realmente forma parte de la actividad económica del contribuyente y todos los gastos están debidamente comprobados con facturas electrónicas.
Por ello, especialistas recomiendan conservar la documentación, solicitar siempre CFDI y revisar periódicamente los requisitos establecidos por el SAT para evitar que una deducción sea rechazada durante una revisión fiscal.


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