El amanecer en la Ciudad de México trajo consigo un movimiento inusual frente a varias oficinas del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Desde las primeras horas, trabajadores de distintas sedes decidieron bloquear vialidades para exigir el pago del retroactivo salarial correspondiente a 2025, una demanda que ha encendido el debate sobre las condiciones laborales dentro de una de las instituciones más estratégicas del país.
Sin embargo, ante las acusaciones de que el SAT habría amenazado al personal inconforme, la institución salió al paso. En una tarjeta informativa, negó tajantemente esos señalamientos y reafirmó su compromiso con el diálogo y la cooperación.
“Con el apoyo de las Secretarías de Gobernación y de Trabajo y Previsión Social, se mantiene comunicación con los trabajadores para escuchar sus solicitudes”, señaló el organismo.
Protestas focalizadas y operación normal en la mayoría de oficinas
Aunque en redes sociales circularon versiones sobre un supuesto paro nacional, el SAT precisó que las movilizaciones se concentraron en solo siete oficinas, incluyendo sedes en Chihuahua, Celaya, Guadalajara Sur, Zapopan y dos ubicaciones en la Ciudad de México (Oriente y Sur).
El resto de las 155 oficinas y Módulos de Servicios Tributarios continuaron operando con normalidad, atendiendo al contribuyente sin interrupciones significativas.
Este detalle busca contrarrestar la desinformación que rápidamente se viralizó en plataformas digitales, donde algunos usuarios hablaban de un “cierre total” del SAT. La dependencia federal insistió en que la atención ciudadana se mantiene garantizada y que se trabaja para resolver cualquier inconformidad interna mediante el diálogo institucional.
Una institución bajo presión, pero con apertura
El SAT reconoció el papel esencial de sus trabajadores en la recaudación fiscal y atención al contribuyente, destacando que su labor es clave para sostener las finanzas públicas del país.
“Se sostiene el compromiso con las y los trabajadores del servicio público y se reconoce que su labor es esencial en la atención a la ciudadanía y en la transformación de las instituciones”, puntualizó la dependencia.
El mensaje busca enviar calma tanto a los empleados como a los ciudadanos, reafirmando que el SAT no enfrenta una crisis interna, sino un proceso natural de negociación en el marco del servicio público.
Un diálogo que definirá el rumbo laboral del SAT
Las autoridades han hecho un llamado a mantener los canales de comunicación abiertos para evitar mayores afectaciones. En este contexto, el rol de las Secretarías de Gobernación y de Trabajo será determinante para mediar entre las partes y garantizar una resolución pacífica.
Más allá de los bloqueos, la jornada dejó claro que los trabajadores del SAT buscan ser escuchados y que la institución pretende atender sus demandas sin confrontación, fortaleciendo la confianza en el sector público.
El desenlace de este diálogo marcará no solo el futuro laboral dentro del organismo, sino también la percepción ciudadana sobre la capacidad del gobierno para manejar los conflictos administrativos con empatía y transparencia.


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