La discusión del Presupuesto Público de la Federación para 2024, uno de los temas centrales del último trimestre en México, ha adquirido un nuevo matiz con la propuesta de una reforma fiscal progresiva. La recaudación de impuestos en México se ha mantenido históricamente baja en comparación con otros países, limitando la capacidad del Estado para financiar proyectos clave en infraestructura, programas sociales y avances tecnológicos. En este contexto, una serie de organizaciones e institutos económicos han lanzado una propuesta de reforma fiscal, que busca fortalecer los ingresos públicos de manera justa y progresiva.
La urgencia de una reforma fiscal en México
Actualmente, México recauda solo el 13% de su Producto Interno Bruto (PIB), un porcentaje bajo en comparación con otros países de la región. Por ejemplo, Bahamas recauda el 16% de su PIB. La falta de ingresos limita la capacidad del gobierno para cumplir con sus compromisos en educación, salud, seguridad y desarrollo social. Esta situación plantea una necesidad urgente de mejorar la recaudación fiscal para sostener y expandir la inversión en estos sectores clave.
La propuesta de la Alianza por la Justicia Fiscal, respaldada por centros de investigación como el CIEP y México Evalúa, establece un camino hacia un sistema tributario más progresivo, que asegure que quienes más ganan aporten de manera justa al desarrollo del país.
Puntos clave de la propuesta de reforma fiscal
La propuesta de reforma fiscal está estructurada en tres áreas principales, todas orientadas a aumentar la recaudación de impuestos de manera equitativa:
- Incremento de la tasa del ISR para ingresos altos
La primera medida sugiere un aumento en la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) para quienes perciben más de 183,000 pesos brutos mensuales, pasando la tasa máxima del 35% actual al 42% para aquellos que ganen más de 376,000 pesos al mes. Esto busca que las personas de mayores ingresos contribuyan proporcionalmente a los ingresos fiscales del país. - Eliminación de deducciones y exenciones para altos ingresos
Otro punto central es la eliminación de deducciones y exenciones fiscales para personas con ingresos superiores a los 183,000 pesos mensuales. Esto permitiría que estos contribuyentes de altos ingresos no reduzcan su carga tributaria mediante deducciones que, en muchos casos, no están disponibles para los contribuyentes de ingresos medios y bajos. Además, se propone que las exenciones fiscales incluyan cláusulas de vencimiento, permitiendo su revisión y modificación. - Aumento de impuestos a ganancias por venta de inmuebles y acciones
La propuesta también busca aumentar la tasa del ISR para ganancias provenientes de la venta de inmuebles y acciones, elevando la tasa al 22.5% para la venta de inmuebles y hasta el 40% en acciones, en línea con los estándares de otros países de América Latina como Brasil y Chile.
Implementación de un impuesto a herencias de alto valor
Otra de las medidas que genera gran interés es la introducción de un impuesto progresivo sobre herencias superiores a los 8 millones de pesos, comenzando en un 10% y escalando hasta un 35%. Esta propuesta busca replicar un modelo que ya existe en países de América Latina como Argentina, Brasil y Colombia. La inclusión de un impuesto a las herencias es vista como una vía para evitar la concentración de riqueza y asegurar que los ingresos fiscales crezcan de forma paralela al patrimonio.
Fortalecimiento de los ingresos fiscales de los municipios
El documento también propone fortalecer la capacidad de los gobiernos locales para recaudar el impuesto predial, un tributo cuya administración es responsabilidad de los municipios. Esto implicaría mejoras en la infraestructura fiscal de las localidades para hacer más efectiva la recaudación y reducir la evasión en el pago de impuestos prediales, una fuente de ingresos clave para el desarrollo local y la inversión en infraestructura pública.
Impacto esperado: recursos para una agenda ambiciosa
Uno de los aspectos destacados de la propuesta es su alineación con la agenda de la Dra. Claudia Sheinbaum, que busca ampliar los programas de infraestructura, fortalecer el sistema de seguridad social y avanzar en innovación tecnológica. Con los ingresos actuales, la capacidad del Estado mexicano para financiar estos programas es limitada, especialmente considerando las presiones en el sistema de pensiones y el crecimiento de la demanda de servicios públicos.
Según estimaciones de los expertos de Fundar, esta reforma podría aumentar la recaudación hasta en 2.5 puntos porcentuales del PIB, una cifra significativa que daría al gobierno un margen mayor para financiar sus compromisos.
¿Una reforma equitativa para México?
La propuesta de una reforma fiscal progresiva en México llega en un momento crítico para el país, donde la desigualdad de ingresos y el bajo nivel de recaudación han sido barreras para el desarrollo. Aunque el aumento de impuestos genera preocupación en algunos sectores, los defensores de la reforma argumentan que las personas de altos ingresos no están pagando una proporción justa de sus ingresos en impuestos.
Además, los expertos señalan que el aumento de la recaudación se centra en los contribuyentes de altos ingresos, por lo que las personas de ingresos medios y bajos no se verían afectadas. Esto ayudaría a mantener la justicia social en el sistema fiscal y garantizar que los sectores más acomodados contribuyan proporcionalmente al bienestar colectivo.
¿Podría México alcanzar sus metas fiscales?
Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, ha señalado que México podría aumentar su recaudación en al menos 3 puntos porcentuales del PIB mediante la optimización de la eficiencia en la administración fiscal. Combinando las propuestas de la Alianza por la Justicia Fiscal y el Plan Maestro de Fiscalización de la Secretaría de Hacienda, se espera que México logre una recaudación adicional de entre 5 y 7 puntos porcentuales del PIB en los próximos años.
Conclusión: una oportunidad de cambio estructural
La propuesta de reforma fiscal representa una oportunidad para que México fortalezca su sistema de ingresos y logre un desarrollo económico más justo y sostenible. Con un enfoque progresivo, la reforma plantea recaudar más de quienes más tienen, eliminando deducciones y beneficios fiscales que favorecen a los sectores de mayores ingresos.
La implementación de esta reforma no solo fortalecería la economía del país, sino que también permitiría financiar una agenda de crecimiento y bienestar que mejore la calidad de vida de los ciudadanos. México enfrenta el reto de adoptar un sistema fiscal más justo y moderno que le permita avanzar en sus objetivos de desarrollo, aprovechando el potencial de los sectores de altos ingresos y fomentando una economía equitativa para todos.
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