Cuando recorres el supermercado en busca de queso para preparar un sándwich, una quesadilla o cualquier comida en casa, las etiquetas pueden parecer similares. Sin embargo, el nombre del producto y su información nutrimental ayudan a distinguir entre distintas variedades. Por eso, Profeco revisó quesos comercializados en México para identificar irregularidades que podrían confundir a los consumidores.
Los resultados corresponden a un estudio publicado en la Revista del Consumidor de diciembre de 2025. La evaluación incluyó 29 productos y 2 mil 203 pruebas de laboratorio para revisar aspectos como el contenido neto, los ingredientes, el sodio, la grasa y el cumplimiento de las normas de etiquetado.
Entre los hallazgos se identificaron observaciones en quesos procesados que utilizan la palabra «manchego» y diferencias entre la cantidad de grasa declarada y la encontrada en laboratorio.
¿Qué marcas de queso señaló Profeco?
El estudio incluyó 17 quesos manchegos, cinco quesos procesados, cuatro imitaciones y otras presentaciones, entre ellas un queso español con denominación de origen, uno reducido en grasa y otro deslactosado.
De acuerdo con la información proporcionada sobre el análisis, cinco marcas de quesos procesados presentaron observaciones relacionadas con el uso de la denominación «manchego»:
- Lala: señalada por la denominación utilizada en su producto.
- Great Value: incluida entre los productos con observaciones en su identificación comercial.
- Kraft Singles: presentó observaciones relacionadas con la denominación.
- Zwan Premium: también apareció entre los productos señalados.
- FUD: fue incluida en el mismo grupo de quesos procesados.
Según los resultados difundidos, estos productos incumplían disposiciones de la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, relacionada con el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados.
Es importante distinguir estas observaciones de una afirmación sobre la calidad general de todas las presentaciones de una marca. Los señalamientos corresponden a los productos evaluados y a las irregularidades descritas en el estudio.
¿Qué quesos presentaron diferencias en su contenido de grasa?
Otro de los puntos relevantes del análisis fue la diferencia entre la información nutrimental declarada y los resultados de laboratorio de dos productos.
Profeco reportó las siguientes cifras para el contenido de grasa por cada 100 gramos:
- Flor de Alfalfa: declaraba 27 gramos de grasa, mientras que el análisis encontró 22.2 gramos.
- Golden Hills: indicaba 29 gramos de grasa, pero las pruebas determinaron 22.2 gramos.
Estas diferencias importan porque la etiqueta permite comparar productos y conocer su composición. Cuando los valores declarados no coinciden con los resultados de laboratorio, el consumidor puede tener dificultades para evaluar las características del alimento antes de comprarlo.
El estudio también identificó observaciones en el queso manchego Charrúa comercializado a granel. Entre ellas estaban la ausencia de información sobre el domicilio de los responsables del producto y la falta de instrucciones de conservación e información nutrimental.
Cómo elegir queso manchego y revisar su etiqueta
Ante estas observaciones, conviene dedicar unos minutos a revisar el empaque antes de colocar un producto en el carrito. No todos los alimentos que utilizan nombres similares tienen necesariamente la misma composición.
Para comparar las opciones disponibles, toma en cuenta estas recomendaciones:
- Revisa la denominación: identifica si compras queso manchego, queso procesado o una imitación.
- Lee los ingredientes: comprueba qué componentes se utilizaron para elaborar el producto.
- Consulta la información nutrimental: compara la grasa, el sodio y otros nutrientes.
- Compara el precio por cantidad: calcula cuánto cuesta cada 100 gramos para evaluar distintas presentaciones.
- Verifica la caducidad: comprueba que el producto esté dentro del periodo indicado.
- Revisa su conservación: asegúrate de que se encuentre refrigerado según las instrucciones del fabricante.
- Inspecciona el empaque: evita productos con envolturas dañadas o señales de almacenamiento inadecuado.
¿Dónde consultar los resultados del estudio?
Los consumidores pueden revisar la Revista del Consumidor de diciembre de 2025 para consultar los resultados completos y conocer las observaciones correspondientes a cada producto. Es recomendable verificar los datos originales antes de atribuir una irregularidad a una presentación específica.
En conclusión, Profeco identificó problemas de etiquetado y diferencias en el contenido de grasa en productos evaluados. Revisar la denominación, los ingredientes y la información nutrimental permite tomar decisiones de compra mejor informadas.




