En México, guardar dinero en efectivo en casa no es ilegal, pero sí puede convertirse en un problema fiscal si no se conocen los límites que vigilan el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Ley Antilavado. Aunque muchas personas optan por ahorrar fuera del sistema bancario, el uso y origen del efectivo son factores que pueden detonar revisiones, investigaciones o sanciones.
Para este 2026, las autoridades fiscales mantienen criterios sobre los montos de dinero en efectivo que pueden generar alertas, especialmente cuando el efectivo se utiliza para realizar compras importantes o pagos de contado.
¿Existe un límite legal para tener dinero en efectivo en casa?
No hay una cantidad máxima prohibida para guardar dinero en efectivo en el hogar. Sin embargo, el SAT utiliza como referencia el monto de 941,412.75 pesos, calculado con base en el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), que en 2026 es de 117.31 pesos.
Este monto no significa que tener más dinero sea ilegal, pero sí marca un punto a partir del cual el uso del efectivo puede resultar sospechoso, sobre todo si se emplea en operaciones relevantes sin respaldo bancario ni documentación fiscal que justifique su origen.
El foco de la autoridad no está en la posesión del efectivo, sino en cómo se utiliza y si existen incongruencias entre los ingresos declarados y los pagos realizados.
Cuando el uso de dinero en efectivo puede generar problemas con el SAT
El riesgo aparece cuando se intenta pagar con dinero en efectivo bienes o servicios cuyo valor rebasa los límites permitidos por la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita. En estos casos, las autoridades consideran que el uso de efectivo dificulta la trazabilidad del dinero.
Por ejemplo, una persona puede guardar un millón de pesos en casa sin cometer un delito, pero si intenta comprar una vivienda o un vehículo pagando en efectivo y supera los montos permitidos, la operación puede ser reportada y revisada por el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

Límites para compras y pagos con dinero en efectivo
La legislación establece topes específicos para distintas operaciones consideradas vulnerables. En el caso de la compra-venta de inmuebles, el límite ronda los 941 mil pesos. Para vehículos, joyería, relojes, metales preciosos, obras de arte o servicios de blindaje, el umbral es cercano a los 376 mil pesos.
Cuando una operación supera estas cantidades, el pago debe realizarse mediante transferencias electrónicas, cheques nominativos u otros instrumentos del sistema financiero. De no hacerlo, las autoridades pueden iniciar procedimientos que van desde requerimientos de información hasta aseguramientos y multas.
Nuevas restricciones al uso del dinero en efectivo en 2026
El gobierno federal ha reforzado las reglas para reducir el uso de efectivo en operaciones relevantes. Estas medidas buscan combatir el lavado de dinero, cerrar espacios a la informalidad y fortalecer la supervisión sobre el origen de los recursos.
Las nuevas disposiciones obligan a que pagos elevados en sectores como el inmobiliario, automotriz y de bienes de alto valor se realicen por medios bancarios, dejando registro claro de cada transacción.
Actividades más vigiladas por la Ley Antilavado
Las autoridades ponen especial atención en actividades consideradas vulnerables, como la compra de inmuebles, la adquisición de vehículos nuevos o usados, las operaciones con joyería y metales preciosos, el comercio de arte y antigüedades, así como ciertos esquemas de arrendamiento financiero.
En estos sectores, tanto compradores como vendedores deben extremar cuidados, ya que los negocios están obligados a reportar operaciones inusuales o intentos de pago que violen los límites de efectivo permitidos.
¿Qué deben hacer empresas y contribuyentes para evitar sanciones?
Los sujetos obligados bajo la Ley Antilavado deben actualizar sus controles internos, verificar la identidad de sus clientes y reportar operaciones relevantes ante la UIF. El incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas e incluso responsabilidades legales si se detecta omisión intencional.
La recomendación es usar el sistema bancario para operaciones grandes y conservar comprobantes que respalden el origen del dinero. Esto reduce el riesgo de auditorías y evita problemas fiscales innecesarios.
La reducción del uso de efectivo forma parte de una estrategia más amplia para impulsar la bancarización y cumplir compromisos internacionales en materia de prevención de lavado de dinero. Al dejar rastro de las operaciones, las autoridades buscan proteger el sistema financiero y dar mayor certeza tanto a empresas como a contribuyentes.


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