Durante la primera semana del 2026, miles de usuarios de Banamex, BBVA, Santander y HSBC comenzaron a notar rechazos inesperados en sus transferencias bancarias. La razón no fue una falla del sistema, sino la entrada en vigor obligatoria del Monto Transaccional del Usuario (MTU), un límite que define cuánto dinero puede mover cada cliente a través de banca móvil y en línea.
Quienes no ajustaron este tope antes del cierre de 2025 ahora operan con un monto automático asignado por su banco, lo que ha generado dudas sobre qué transferencias pueden detenerse y qué ocurre con el dinero cuando una operación es bloqueada.
¿Qué es el MTU y por qué se volvió obligatorio en 2026?
El MTU es un límite máximo para transferencias, establecido por disposiciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Su objetivo es reforzar la seguridad en operaciones digitales y reducir fraudes derivados de movimientos no autorizados.
Durante el último trimestre de 2025, los bancos permitieron que los clientes definieran su propio MTU por operación, por día o por mes. El plazo venció el 31 de diciembre. Por ello, desde el 1 de enero de 2026, las cuentas que no realizaron este ajuste comenzaron a operar con un límite automático, calculado con base en el historial de movimientos y el perfil del usuario.
En muchos casos, ese tope ronda las 1,500 Unidades de Inversión (UDIS), aunque puede variar según la institución y el tipo de cuenta.
¿Qué transferencias pueden detener los bancos?
Desde este año, cualquier transferencia que supere el MTU asignado puede ser rechazada de forma automática por el sistema. Esto aplica principalmente a operaciones realizadas por SPEI, pagos con CoDi y otros servicios de banca digital.
El rechazo no implica que el dinero se pierda. Simplemente la transferencia no se ejecuta y los fondos permanecen en la cuenta del usuario. Para completar el movimiento, es necesario modificar el MTU desde la aplicación bancaria o contactar al banco para autorizar la operación con validaciones adicionales.
Las operaciones en sucursal, así como el retiro de efectivo en cajeros automáticos, no están sujetas a este límite.
¿Qué pasa si no ajustaste tu MTU?
Los clientes que no configuraron su MTU antes del plazo no enfrentan multas ni sanciones. La única consecuencia es operar bajo un límite que puede resultar bajo para ciertos pagos habituales, como renta, colegiaturas o transferencias a proveedores.
El MTU puede modificarse en cualquier momento desde la app o la banca en línea. El proceso suele requerir autenticación reforzada, como contraseñas dinámicas o validación biométrica, dependiendo del banco.
Las instituciones financieras recomiendan revisar periódicamente este límite para evitar rechazos inesperados y asegurar que se ajuste al uso real de la cuenta.

MTU y el SAT
El endurecimiento de controles bancarios coincide con una mayor fiscalización de transferencias electrónicas, pero es importante aclarar que el SAT no multa por enviar o recibir dinero de forma digital.
Las sanciones aparecen cuando los depósitos representan ingresos no declarados o carecen de respaldo fiscal. Esto ocurre, por ejemplo, con pagos por servicios u honorarios que no se reportan, préstamos informales sin contrato o transferencias frecuentes por montos elevados que no coinciden con el perfil fiscal del contribuyente.
En estos casos, las multas pueden superar los 22 mil pesos e incluso derivar en revisiones o bloqueos temporales de cuentas mientras se aclara el origen del dinero.
Cuando las transferencias están respaldadas con contratos, CFDI, recibos de nómina o corresponden a movimientos entre cuentas del mismo titular, no generan problemas fiscales.
Especialistas recomiendan ajustar el MTU a las necesidades reales del usuario, mantener respaldo documental de transferencias relevantes y declarar correctamente los ingresos extraordinarios. El MTU no es una sanción ni un impuesto, sino una herramienta de control que llegó para quedarse.
En 2026, las transferencias electrónicas siguen siendo legales y seguras, pero operan bajo reglas más estrictas. Revisar los límites y mantener orden fiscal es clave para evitar bloqueos y dolores de cabeza con el banco o con el SAT.


TE PODRÍA INTERESAR