Meses sin intereses es una de las frases más atractivas en el mundo de las tarjetas de crédito. Meses sin intereses aparecen en tiendas, anuncios y plataformas digitales como una oportunidad para comprar hoy y pagar después sin costo adicional. No es casualidad: en México, 41.2% del saldo total de las tarjetas de crédito corresponde a compras bajo este esquema, de acuerdo con datos del Banco de México.
Este mecanismo puede ser una herramienta financiera poderosa o una fuente de estrés económico, dependiendo de cómo se utilice. Entender sus beneficios y riesgos es clave para tomar mejores decisiones y evitar el sobreendeudamiento.

Qué son los meses sin intereses y por qué existen
Los meses sin intereses (MSI) son un servicio que ofrecen las tarjetas de crédito para adquirir bienes o servicios y pagarlos en parcialidades fijas, sin que se cobre interés por el financiamiento. Generalmente, los plazos van de 3, 6, 9, 12 y hasta 24 meses, dependiendo del banco y del comercio.
Juan Luis Ordaz, director de educación financiera de Banamex, explica que las tarjetas de crédito son una gran herramienta porque permiten formar historial crediticio, administrar mejor el dinero, comprar en línea, acceder a recompensas y obtener hasta 50 días de financiamiento gratuito. Dentro de esos beneficios, los MSI destacan como una de las opciones más utilizadas.
Ventajas de comprar a meses sin intereses
Uno de los principales atractivos de los meses sin intereses es que permiten distribuir el pago de una compra sin pagar más por ello. Esto resulta especialmente útil cuando se adquieren bienes duraderos, como un refrigerador, una sala, un colchón o una computadora, que seguirán siendo utilizados incluso después de haber terminado de pagarlos.
Otra ventaja es que los MSI pueden ser un buen ejercicio financiero para usuarios con experiencia intermedia en el manejo de tarjetas, ya que implican un compromiso a mediano o largo plazo y fomentan la planeación del gasto mensual.
Para quienes son totaleros —es decir, quienes pagan el total de su estado de cuenta cada mes—, los MSI permiten aprovechar al máximo los beneficios del plástico sin generar intereses ni afectar el historial crediticio.

Además, desde la perspectiva del comercio, esta modalidad impulsa las ventas. Durante temporadas como el Buen Fin o ventas nocturnas, los MSI suelen combinarse con descuentos, cashback o promociones adicionales, lo que aumenta su atractivo.
Desventajas y riesgos que debes considerar
Aunque los beneficios son claros, los meses sin intereses también tienen una cara menos visible. El principal riesgo es acumular demasiadas compras bajo este esquema. Cada parcialidad se convierte en un gasto fijo mensual, lo que reduce la capacidad de pago y puede llevar al sobreendeudamiento.
Otro punto importante es el compromiso a largo plazo. Aunque no se paguen intereses, al elegir plazos largos —como 18 o 24 meses— es probable que el usuario termine pagando dos o más anualidades de su tarjeta de crédito durante el tiempo que dure la deuda. Esto representa un costo indirecto que muchas veces se pasa por alto.
Para quienes no son totaleros, el riesgo es mayor. Si no se paga puntualmente la mensualidad correspondiente, el beneficio de los MSI se anula automáticamente, y la deuda puede generar intereses elevados, además de comisiones y cargos moratorios.

Cómo usar los meses sin intereses de forma inteligente
La clave para aprovechar los meses sin intereses está en la planeación. Antes de aceptar esta modalidad, es recomendable analizar si la compra es realmente necesaria y si el pago mensual cabe cómodamente en el presupuesto.
Evitar usar los MSI para gastos cotidianos o impulsivos es una regla básica. Este esquema funciona mejor para compras planeadas, de mayor valor y uso prolongado. También es fundamental llevar un control de cuántas compras activas a meses se tienen, para no perder de vista los compromisos financieros.
Juan Luis Ordaz recuerda que los MSI no representan un descuento, sino una forma de pago. El monto total deberá liquidarse en tiempo y forma para que el beneficio sea real.
Meses sin intereses y salud financiera
Usados con disciplina, los meses sin intereses pueden mejorar la administración del dinero, facilitar compras importantes y fortalecer el historial crediticio. Sin embargo, cuando se usan sin control, pueden convertirse en una carga que afecta la estabilidad financiera y genera estrés.
La diferencia entre una herramienta útil y un problema financiero está en la educación financiera, el control del gasto y la claridad sobre la capacidad de pago real.

Los meses sin intereses ofrecen ventajas claras: financiamiento sin costo, pagos fijos y acceso a promociones. Pero también implican riesgos como el sobreendeudamiento, compromisos a largo plazo y costos indirectos. Utilizarlos de manera consciente, planeada y acorde a tus ingresos es la mejor forma de aprovechar este beneficio sin poner en peligro tus finanzas personales.


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