lunes, febrero 9, 2026

El Gobierno planea fuertes aumentos de impuestos para 2026 en México

México prepara un duro golpe fiscal: más impuestos a refrescos, cigarros y videojuegos en 2026, bajo el argumento de salud y recaudación.

El Gobierno planea fuertes aumentos de impuestos para 2026 en México

Aunque el Gobierno federal había prometido que no habría incrementos fiscales durante la actual Administración, la nueva Ley de Ingresos para 2026 rompe esa narrativa. En el documento, que será votado en las próximas horas por la Cámara de Diputados, se incluyen aumentos significativos en diversos impuestos especiales que afectarán el bolsillo de los consumidores y de varias industrias.

El ajuste más fuerte se centrará en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), con aumentos para el tabaco, las bebidas saborizadas, los juegos con apuestas y sorteos, así como un nuevo gravamen a los videojuegos con contenido violento.

El objetivo, según la Secretaría de Hacienda, es “promover hábitos de consumo más saludables” y, al mismo tiempo, fortalecer la recaudación pública. Sin embargo, los incrementos han generado preocupación entre economistas, empresarios y consumidores, quienes advierten un impacto directo en la inflación y en el poder adquisitivo.

El golpe más fuerte: el alza a los refrescos

La medida más polémica recae sobre las bebidas saborizadas, que enfrentarán un aumento de casi el 87% en su impuesto actual. La cuota por litro pasará de 1.6451 a 3.0818 pesos, lo que podría encarecer de manera notable los precios al consumidor.

El Gobierno argumenta que esta decisión busca reducir el consumo de bebidas con alto contenido de azúcar y, con ello, contribuir a la disminución de enfermedades como la obesidad y la diabetes. Sin embargo, expertos en economía y nutrición advierten que el alza podría no traducirse en una mejora real en la salud pública, pero sí en un aumento del costo de vida.

Además, Hacienda propuso que el gravamen se extienda a bebidas con endulzantes no calóricos, aquellas que suelen presentarse como opciones “diet” o “sin azúcar”, lo que ampliaría el impacto fiscal a un segmento importante del mercado.

El tabaco y los cigarros, con nuevos incrementos graduales

Para los cigarros, puros y otros productos derivados del tabaco, la nueva Ley de Ingresos propone un aumento del IEPS del 160% al 200%, junto con una actualización progresiva de la cuota específica hasta 2030.

Este incremento tendrá un periodo de transición entre 2026 y 2029, para evitar que la cuota pierda su valor real frente a la inflación. Con ello, el Gobierno busca reducir el consumo de tabaco y destinar parte de la recaudación a programas de salud.

No obstante, la industria tabacalera ha advertido que este tipo de medidas podrían fomentar el contrabando, afectando tanto los ingresos del Estado como la seguridad sanitaria.

Impuesto a los videojuegos violentos y a los juegos de azar

Una de las novedades de la Ley de Ingresos 2026 es el nuevo gravamen del 8% sobre la venta de videojuegos con contenido violento. El argumento oficial es promover entornos digitales más saludables para niñas, niños y adolescentes, aunque especialistas señalan que la medida podría afectar el desarrollo de la industria del entretenimiento digital en México.

En paralelo, el impuesto a juegos con apuestas y sorteos aumentará del 30% al 50%, lo que impactará directamente en casinos, plataformas digitales y eventos con rifas o sorteos.

Hacienda busca recaudar más de 42 mil millones de pesos

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, con estas modificaciones fiscales el Gobierno espera obtener una recaudación adicional de más de 42 mil millones de pesos. La mayor parte de estos ingresos provendría del aumento a las bebidas saborizadas, seguidas por el tabaco y las actividades recreativas gravadas.

Una fracción de lo recaudado se destinará, según el documento, a programas de salud pública, con especial atención a la prevención de enfermedades relacionadas con el consumo de azúcar y tabaco.

Los efectos económicos y sociales del nuevo esquema fiscal

Si bien la intención declarada de los nuevos impuestos es mejorar la salud y aumentar la recaudación, el efecto secundario podría sentirse en el bolsillo de los consumidores. Los incrementos podrían trasladarse directamente a los precios finales, encareciendo productos de consumo cotidiano y afectando de manera desproporcionada a los hogares de menores ingresos.

Economistas señalan que el reto estará en encontrar el equilibrio entre una política fiscal recaudatoria y una estrategia de salud pública efectiva. El riesgo de incrementar la informalidad, el contrabando y la evasión fiscal también se mantiene latente.

¿Una estrategia de salud o una medida recaudatoria?

Aunque el discurso oficial insiste en los beneficios para la salud, las cifras de recaudación muestran que el verdadero motor de la reforma es económico. Los impuestos a productos con alta demanda y consumo masivo garantizan ingresos estables al Estado, especialmente en un contexto de gasto social creciente y compromisos financieros cada vez más exigentes.

La discusión en la Cámara de Diputados será clave para determinar si estos cambios se aprueban sin modificaciones o si se incorporan ajustes para reducir su impacto en los consumidores.

La Ley de Ingresos 2026 marcará, sin duda, un punto de inflexión en la política fiscal del país. Un aumento de impuestos que no solo busca recaudar más, sino también redefinir el consumo en México.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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