Checo Pérez en Cadillac inicia su nueva etapa en la Fórmula 1 bajo el escrutinio de los analistas internacionales más experimentados. Tras un periodo de ausencia en la parrilla, el piloto mexicano regresa a la máxima categoría para encabezar el ambicioso proyecto de la escudería estadounidense en la temporada 2026.
Sin embargo, su retorno no ha estado exento de críticas, especialmente por parte de figuras históricas que cuestionan si su ritmo de competencia se mantiene intacto.
La expectativa por ver a Checo Pérez en Cadillac es alta entre la afición latinoamericana, pero las dudas técnicas sobre su adaptación a la nueva normativa son latentes. David Coulthard, exsubcampeón del mundo, ha sido uno de los primeros en alzar la voz para señalar que el tapatío podría enfrentar serias dificultades para superar a su compañero de equipo.
Según el británico, el tiempo fuera de las pistas podría cobrarle una factura alta al corredor originario de Guadalajara durante los primeros Grandes Premios del año.
El debate sobre el rendimiento de Checo Pérez en Cadillac se centra en la comparación directa con el finlandés Valtteri Bottas. Ambos pilotos fueron elegidos por su vasta experiencia en equipos de punta, pero las circunstancias de su llegada al equipo norteamericano son distintas.
Mientras uno se mantuvo activo en labores de desarrollo, el otro disfrutó de un descanso que, para algunos expertos, podría haber mermado la agudeza necesaria para pilotar monoplazas que alcanzan velocidades extremas en circuitos urbanos y permanentes.
David Coulthard y sus dudas sobre el piloto mexicano
Durante su participación en el podcast ‘Up to Speed’, David Coulthard analizó la alineación de la nueva escudería y fue contundente al referirse al piloto mexicano. Aunque reconoció que la elección de Cadillac es inteligente al buscar seguridad y experiencia, mostró su preocupación por el estado de forma del tapatío.
El escocés se pregunta si la chispa competitiva de Sergio puede reencenderse con la misma intensidad tras haber pasado un año sabático alejado del estrés de la competición real.
Para Coulthard, el mayor desafío de Checo Pérez en Cadillac será igualar la preparación técnica de Bottas. El finlandés llega con información fresca de su paso por Mercedes y el trabajo constante en simuladores de última generación realizado durante el año pasado.
Esta continuidad le otorga una ventaja teórica en el entendimiento de los sistemas híbridos y la aerodinámica que rige a la Fórmula 1 en este 2026, dejando al mexicano en una posición de persecución constante.
La visión del expiloto de Red Bull es clara: en la Fórmula 1, el primer rival a vencer es siempre el compañero de equipo. Bajo esta premisa, Coulthard apuesta por Bottas como el líder natural de la estructura estadounidense en su año de debut.
La falta de un «recuerdo reciente» en las pistas es el argumento principal que pone en duda la capacidad de reacción de Checo Pérez en Cadillac ante situaciones críticas de carrera o clasificaciones bajo condiciones climáticas cambiantes.

La trayectoria de David Coulthard en la Fórmula 1
Hablar de David Coulthard es referirse a una de las figuras más respetadas del paddock, con una trayectoria que respalda sus comentarios. El británico compitió para escuderías de élite como Williams, McLaren y Red Bull, logrando un total de 13 victorias.
Entre sus hitos más destacados se encuentran sus triunfos en el prestigioso Gran Premio de Mónaco y en su carrera de casa, en Silverstone, consolidándose como un especialista en circuitos de alta exigencia técnica.
A pesar de no haber conseguido un campeonato mundial, su consistencia lo llevó a ser subcampeón en la temporada 2001, solo por detrás del legendario Michael Schumacher. Su experiencia lidiando con compañeros de equipo dominantes, como Mika Hakkinen, le da una perspectiva única para evaluar la dinámica interna que vivirá Checo Pérez en Cadillac.
Coulthard entiende perfectamente lo que significa ser un piloto de soporte y los sacrificios que conlleva trabajar por el bien de una organización en crecimiento.
El paralelismo entre la carrera de Coulthard y la de Checo Pérez en Cadillac es evidente. Ambos han demostrado ser profesionales fuera del coche y piezas fundamentales para el desarrollo de grandes equipos.
No obstante, la crítica del británico no busca demeritar el talento del mexicano, sino advertir sobre los riesgos de la inactividad en un deporte donde las milésimas de segundo definen el éxito o el fracaso absoluto de un proyecto millonario.
El futuro de Cadillac y la batalla interna
La temporada 2026 representa un lienzo en blanco para todas las escuderías debido al cambio de reglamento técnico. En este escenario, Checo Pérez en Cadillac tiene la oportunidad de silenciar a sus detractores si logra una adaptación rápida al nuevo tren motriz.
El equipo ha enfatizado que no necesitan novatos que cometan errores costosos, sino manos expertas que lleven el coche a la zona de puntos de manera constante y proporcionen retroalimentación precisa a los ingenieros.
La presión mediática será un factor constante, tal como sucedió en su etapa con los toros rojos. Sin embargo, la madurez de Sergio podría ser su mejor arma para gestionar los cuestionamientos de figuras como Coulthard y enfocarse en los objetivos de la marca americana.
En conclusión, el debut de Checo Pérez en Cadillac es uno de los eventos más esperados del automovilismo actual. Aunque las dudas de los expertos como David Coulthard son válidas desde un punto de vista técnico, la resiliencia del mexicano ha sido probada en múltiples ocasiones a lo largo de su carrera.
El tiempo dirá si el año sabático fue un error estratégico o el descanso necesario para que el «Ministro de Defensa» regrese con más fuerza que nunca a reclamar su lugar entre los mejores del mundo en la Fórmula 1.


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