Lavar las frutas y verduras únicamente con agua no es suficiente para eliminar los microorganismos que pueden provocar enfermedades gastrointestinales, así lo advirtió el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al recordar que durante la temporada de calor aumenta el riesgo de contaminación de los alimentos debido a la rápida proliferación de bacterias, virus y parásitos.
De acuerdo con el IMSS, muchas personas creen que enjuagar los alimentos bajo el chorro de agua basta para hacerlos seguros. Sin embargo, esta práctica solo elimina parte de la suciedad visible, mientras que los microorganismos responsables de infecciones intestinales pueden permanecer adheridos a la superficie.
Por ello, la institución recomienda realizar un proceso completo de lavado y desinfección antes de consumir frutas y verduras, especialmente cuando se comen crudas.
El agua sola no elimina todos los microorganismos en las frutas y verduras
El IMSS explicó que durante las altas temperaturas los alimentos se convierten en un ambiente ideal para el crecimiento de bacterias capaces de provocar gastroenteritis, salmonelosis, amebiasis e intoxicaciones alimentarias.
Las personas más vulnerables son niñas y niños, adultos mayores y quienes padecen enfermedades crónicas, ya que pueden presentar cuadros más severos de deshidratación si desarrollan vómito o diarrea.
La nutrióloga Ana Karen Tena Huerta, adscrita a la Unidad de Medicina Familiar No. 4 del IMSS, señaló que lavar elimina la suciedad visible, pero desinfectar permite reducir significativamente la presencia de microorganismos que no pueden observarse a simple vista.

El líquido que recomienda el IMSS para desinfectar
El procedimiento recomendado comienza con un lavado utilizando agua potable para retirar tierra, polvo y residuos. Después, las frutas y verduras deben colocarse en una solución preparada con agua potable y cloro doméstico.
El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), citado por el propio IMSS, indica que la mezcla adecuada consiste en agregar una cucharadita de cloro líquido, equivalente aproximadamente a cinco mililitros, por cada litro de agua potable.
Los alimentos deben permanecer sumergidos entre cinco y diez minutos y posteriormente enjuagarse nuevamente con agua potable para retirar cualquier residuo del desinfectante. Especialistas aclaran que el cloro utilizado debe ser de uso doméstico, sin fragancias ni aditivos, y contener entre 5% y 6% de hipoclorito de sodio, información que puede consultarse directamente en la etiqueta del producto.
¿Qué no usar para lavar frutas y verduras?
Aunque algunas personas utilizan jabón o detergente para lavar los alimentos, en especial las frutas y verduras, sin embargo, esta práctica no es recomendable según el instituto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que estos productos pueden dejar residuos químicos sobre las frutas y verduras, los cuales posteriormente pueden ser ingeridos.
Por ello, la recomendación es utilizar únicamente agua potable para el lavado inicial y una solución desinfectante elaborada con cloro apto para uso doméstico siguiendo las proporciones recomendadas.
El IMSS también alertó sobre otro hábito que incrementa el riesgo de enfermedades gastrointestinales es dejar los alimentos preparados fuera del refrigerador durante más de dos horas o descongelarlos a temperatura ambiente. Estas prácticas favorecen el crecimiento acelerado de bacterias, sobre todo durante los meses con temperaturas elevadas.
La institución recomienda desechar cualquier alimento que presente mal olor, cambios de color o alteraciones en su textura, ya que podrían indicar contaminación. Asimismo, recordó que mantener los alimentos refrigerados únicamente es efectivo cuando existe un suministro continuo de energía eléctrica.
Antes de cocinar
Antes de manipular cualquier alimento, el IMSS insiste en que el lavado de manos con agua y jabón sigue siendo la medida más importante para prevenir infecciones.
Este procedimiento debe realizarse antes de cocinar, antes de comer, después de ir al baño y tras tocar dinero, mascotas u otros objetos que puedan estar contaminados.
Aunque el gel antibacterial puede ser útil cuando no existe acceso inmediato a agua y jabón, los especialistas subrayan que no sustituye un lavado adecuado, especialmente cuando las manos presentan suciedad visible.
Además, recomiendan utilizar tablas y cuchillos distintos para carnes y vegetales, mantener las uñas cortas y recoger el cabello durante la preparación de los alimentos para evitar contaminación cruzada.
En el caso de frutas y verduras que se consumirán frescas, seguir este proceso de lavado y desinfección puede reducir considerablemente el riesgo de padecer enfermedades gastrointestinales, particularmente durante la temporada de calor, cuando las bacterias encuentran condiciones ideales para multiplicarse.


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