La conexión entre el intestino y la piel, conocida como eje intestino-piel, ha cobrado gran relevancia en los últimos años gracias a estudios que muestran cómo un intestino equilibrado puede impactar de manera positiva en problemas cutáneos como acné, rosácea, dermatitis y psoriasis.
Esta relación se basa en la interacción entre la microbiota intestinal, el sistema inmunitario y la barrera cutánea. Un desequilibrio en el intestino, conocido como disbiosis, puede provocar inflamación sistémica y empeorar o desencadenar afecciones dermatológicas.
Cómo la microbiota intestinal influye en la piel
- Regula la respuesta inmunitaria, ayudando a controlar procesos inflamatorios que pueden reflejarse en la piel.
- Produce metabolitos antiinflamatorios, como ácidos grasos de cadena corta, que favorecen la reparación de la barrera cutánea.
- Modula la permeabilidad intestinal, evitando que toxinas o bacterias pasen al torrente sanguíneo y generen inflamación sistémica.
- Influye en la producción de hormonas y neurotransmisores que impactan en el equilibrio hormonal y el estado de ánimo, ambos relacionados con problemas como el acné.
Evidencias científicas del eje intestino-piel
Estudios recientes han demostrado que personas con afecciones como acné severo o rosácea presentan alteraciones significativas en la composición de su microbiota intestinal. Asimismo, investigaciones publicadas en revistas especializadas como Frontiers in Microbiology sugieren que la corrección de la disbiosis mediante probióticos o dieta puede ayudar a mejorar estos trastornos.
Además, un estudio en Journal of Dermatological Science encontró que algunos pacientes con psoriasis mostraron mejoría en la gravedad de sus lesiones cutáneas tras recibir suplementos probióticos.
Hábitos para mejorar tu intestino y cuidar tu piel
- Incrementa el consumo de fibra soluble, presente en alimentos como avena, legumbres, manzanas y plátano, para alimentar las bacterias beneficiosas.
- Integra alimentos fermentados como yogur natural, kéfir, kimchi o chucrut, ricos en probióticos que ayudan a restablecer el equilibrio intestinal.
- Reduce el consumo de azúcares refinados y ultraprocesados, que alimentan bacterias patógenas y promueven inflamación.
- Bebe suficiente agua para favorecer una buena digestión y la eliminación de toxinas.
- Consulta a un especialista si sufres problemas digestivos crónicos o afecciones cutáneas persistentes.
El papel de los probióticos en la salud de la piel
Incluir probióticos específicos en la dieta o como suplementos puede contribuir a:
- Mejorar la barrera cutánea, reduciendo la pérdida de agua y la sensibilidad.
- Disminuir la inflamación relacionada con el acné o la dermatitis.
- Equilibrar el sistema inmune y modular la respuesta alérgica de la piel.


TE PODRÍA INTERESAR