Cada 29 de septiembre el mundo recuerda la importancia de cuidar el órgano que nunca descansa: el corazón. En el Día Mundial del Corazón, especialistas advierten que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el planeta. Detrás de estas cifras hay historias reales, familias impactadas y comunidades que buscan soluciones para prevenir la muerte súbita.
La amenaza silenciosa de la muerte súbita
El cardiólogo Mario Fitz Maurice explicó que en Argentina se registran 45.000 muertes súbitas al año, lo que equivale a un episodio cada 15 minutos. “Es mucho más probable morir del corazón que en un incendio”, advirtió, subrayando la importancia de la reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de desfibriladores automáticos (DEA), que pueden aumentar la supervivencia hasta en un 80%.
En menores de 35 años, la causa suele ser congénita. En mayores, predomina el infarto agudo de miocardio. Por ello, los chequeos médicos son la primera línea de defensa.
Síntomas que no deben ignorarse
La cardióloga Mónica Benjamín señaló que las arritmias malignas como la fibrilación ventricular o la taquicardia ventricular rápida interrumpen el flujo sanguíneo y desencadenan la pérdida repentina de conciencia. Los síntomas de alerta incluyen:
- Palpitaciones intensas
- Mareos o síncope
- Dolor torácico
- Dificultad respiratoria
“Cada minuto cuenta”, advirtió Benjamín, resaltando que actuar rápido puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Muerte súbita en niños y adolescentes
El doctor Ernesto Duronto destacó que, aunque menos frecuente, la muerte súbita infantil suele estar asociada a cardiopatías congénitas, anomalías coronarias o síndromes hereditarios como el síndrome de Brugada o el QT largo.
Detectar antecedentes familiares y realizar estudios como electrocardiogramas o ecocardiogramas en jóvenes deportistas son medidas fundamentales. En países como Italia, los exámenes preparticipativos ya son obligatorios para atletas, lo que ha reducido significativamente los casos de muerte súbita.
Hábitos para cuidar la salud del corazón
Expertos de la Mayo Clinic señalan que la prevención empieza en la vida cotidiana. Algunas recomendaciones clave son:
- Evitar el tabaco y ambientes con humo.
- Realizar entre 30 y 60 minutos diarios de actividad física.
- Mantener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, legumbres, proteínas magras y grasas saludables.
- Limitar azúcares, sal y alimentos ultraprocesados.
- Dormir al menos siete horas diarias.
- Controlar peso, hipertensión, colesterol y diabetes.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación, meditación o ejercicio.
La prevención no es un lujo, es una inversión en salud que puede salvar vidas.
La importancia de estar preparados
“Un espacio está cardioprotegido no solo cuando cuenta con un desfibrilador, sino cuando hay personas capacitadas en RCP”, señaló Fitz Maurice.
Convertir oficinas, escuelas y clubes en lugares seguros es una de las grandes metas de la Sociedad Argentina de Cardiología.
La prevención no es solo tarea de médicos, sino de toda la sociedad: aprender a actuar ante una emergencia puede salvar la vida de un ser querido o incluso la de un desconocido.


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