En un mundo hiperconectado, con exceso de información y estrés constante, muchos buscan soluciones externas para recuperar el equilibrio físico y emocional. Sin embargo, según el neurocientífico y psiquiatra Dave Rabin, la clave podría estar en nuestro propio cuerpo: el nervio vago.
Este nervio, el décimo de los doce nervios craneales, conecta el cerebro con órganos vitales y regula funciones esenciales como el sueño, la digestión, la inmunidad y la salud cardiovascular. Según Rabin, estimularlo de manera constante fortalece la resiliencia frente al estrés y mejora la salud integral.
Estrés y desregulación del nervio vago
El estrés crónico puede inhibir la actividad vagal, desviando recursos del sistema parasimpático hacia el simpático, responsable de la reacción de lucha o huida. Esto impacta negativamente la digestión, la inmunidad y el sueño, y contribuye a problemas como ansiedad, depresión y síndrome de intestino irritable.
“Muchas afecciones surgen por la desregulación del nervio vago”, explica Rabin, destacando su papel central en el equilibrio fisiológico y emocional.
Innovaciones tecnológicas para la estimulación vagal
Tradicionalmente, la estimulación del nervio vago se realizaba mediante dispositivos eléctricos invasivos, con efectos secundarios que limitaban su uso. Para resolver esto, Rabin cofundó Apollo Neuroscience, un dispositivo portátil que utiliza ondas sonoras para estimular el nervio de manera segura y no invasiva.
Estudios clínicos con más de 3.000 participantes demostraron que esta tecnología reduce significativamente el estrés, ofreciendo un ejemplo concreto de cómo la neurociencia aplicada puede mejorar el bienestar diario.
Métodos cotidianos para activar el nervio vago
Activar el nervio vago no requiere necesariamente tecnología avanzada. Rabin recomienda prácticas accesibles:
- Respiración lenta y profunda
- Meditación y yoga
- Masajes en cuello y oído
- Tarareo y canto
- Contacto físico relajante
- Interacción con animales y música tranquila
Estas técnicas combinan respiración, resonancia y sensación de seguridad, favoreciendo la sincronización de la actividad cardíaca y pulmonar y promoviendo un estado de equilibrio fisiológico.
Beneficios comprobados para la salud
La estimulación del nervio vago muestra beneficios clínicos en:
- Trastornos convulsivos
- Depresión y ansiedad
- Estrés postraumático
- Síndrome de intestino irritable
- Dolor crónico
Practicar técnicas vagales con regularidad fortalece la capacidad del cuerpo para recuperarse del estrés y mejora la salud integral.
Frecuencia y recomendaciones
Rabin compara el nervio vago con un músculo: necesita actividad constante. La estimulación frecuente, salvo en casos de fatiga excesiva o baja frecuencia cardíaca, optimiza su funcionamiento y fortalece la resiliencia fisiológica. Integrarlo a la rutina diaria puede ser un paso decisivo para potenciar el bienestar físico y emocional.


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