Un equipo de la Universidad de Washington ha descubierto cómo ciertos tumores cerebrales infantiles utilizan las señales neuronales para multiplicarse. La investigación, publicada en Neuron, se enfocó en el astrocitoma pilocítico (AP), el tumor cerebral más frecuente en niños, revelando un mecanismo poco explorado: las células tumorales secuestran las señales eléctricas de las neuronas para estimular su propio crecimiento.
Según el doctor David Gutmann, líder del estudio, “las neuronas pueden influir directamente en el desarrollo tumoral, un concepto que abre la puerta a la neurociencia del cáncer”. Este hallazgo podría transformar el enfoque terapéutico tradicional, centrado en cirugía y quimioterapia, hacia estrategias menos invasivas.
Glutamato: la pieza clave del crecimiento tumoral
El estudio identificó que el glutamato, neurotransmisor habitual del cerebro, cumple un papel crucial en la proliferación de células tumorales. Los astrocitomas pilocíticos expresan niveles elevados de receptores para esta molécula, lo que les permite aprovechar los circuitos neuronales y aumentar la división celular.
La doctora Corina Anastasaki, primera autora del estudio, explica que “el tumor combina de forma atípica el crecimiento y la señalización eléctrica normal del cerebro”, un mecanismo que facilita su expansión y explica la dificultad de controlarlo en niños.
Nuevas perspectivas de tratamiento
El hallazgo abre la posibilidad de reutilizar medicamentos aprobados para otras enfermedades neurológicas. Fármacos como memantina, usado en Alzheimer, demostraron en modelos animales que bloquear los receptores de glutamato reduce el crecimiento tumoral. Esto ofrece un camino prometedor para terapias menos agresivas y potencialmente más efectivas en pacientes pediátricos.
Los expertos destacan que los tratamientos actuales para tumores cerebrales en niños son limitados, por lo que la posibilidad de aplicar fármacos ya conocidos podría acelerar la disponibilidad de nuevas opciones clínicas.
Tumores cerebrales en la infancia
Los tumores cerebrales infantiles se diferencian de los adultos en comportamiento y respuesta a tratamientos. Entre ellos, el glioma, originado en células gliales, es común, y el astrocitoma pilocítico se localiza principalmente en el cerebelo. Aunque benigno, su crecimiento descontrolado puede alterar el desarrollo neurológico, afectando funciones como el habla, la memoria o la coordinación motora.
Síntomas frecuentes
- Dolores de cabeza persistentes
- Náuseas y vómitos
- Cambios de personalidad e irritabilidad
- Convulsiones y debilidad muscular
- Alteraciones en visión, habla y marcha
La detección temprana es crucial; ante cualquier signo neurológico persistente, se recomienda consulta médica inmediata.
Este avance en la neurociencia del cáncer demuestra cómo la comprensión de la interacción entre tumores y neuronas puede abrir nuevas rutas de tratamiento. Bloquear el glutamato y sus receptores ofrece esperanza para terapias más seguras y efectivas, reduciendo la necesidad de intervenciones invasivas en niños.


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