Los calambres musculares, esos molestos espasmos involuntarios que pueden interrumpir una buena noche de sueño o una sesión de entrenamiento, son comunes tanto entre los deportistas como entre las personas sedentarias. Aunque no suelen ser peligrosos, su intensidad puede generar mucho malestar.
Para combatirlos, existen numerosos remedios caseros y soluciones científicamente respaldadas, pero uno de los más curiosos es la mostaza. Este condimento tan común en las cocinas ha ganado popularidad como un supuesto alivio rápido para los calambres musculares. En este artículo, exploraremos lo que dice la ciencia sobre este remedio, sus posibles beneficios y las teorías que lo sustentan.
¿Qué causa los calambres musculares?
Para comprender por qué la mostaza podría ayudar, primero necesitamos entender qué causa los calambres musculares. Estos espasmos dolorosos generalmente son producto de una combinación de factores:
- Deshidratación: La pérdida de líquidos puede interferir con el equilibrio de electrolitos en el cuerpo, desencadenando contracciones musculares involuntarias.
- Fatiga muscular: Después de un esfuerzo físico intenso, los músculos pueden entrar en un estado de sobrecarga, lo que puede ocasionar calambres.
- Deficiencia de electrolitos: Minerales como el sodio, potasio y magnesio son cruciales para la función muscular, y su desequilibrio puede ser un factor clave en los calambres.
La ciencia detrás de la mostaza y los calambres
A pesar de su uso popular como remedio casero, la efectividad de la mostaza para aliviar los calambres no está completamente respaldada por la ciencia. Sin embargo, existen varias teorías que podrían explicar su posible beneficio.
1. Los electrolitos en la mostaza
La mostaza contiene pequeñas cantidades de sodio, un mineral esencial para la función muscular. Aunque el sodio en la mostaza podría, teóricamente, ayudar a reponer los electrolitos perdidos durante el ejercicio, los estudios no han mostrado pruebas claras de que su consumo sea suficiente para prevenir o aliviar los calambres. Un estudio realizado con adultos sanos que consumieron mostaza después de un ejercicio intenso no demostró una reposición adecuada de los electrolitos perdidos.
2. El papel del cúrcuma en la mostaza
Algunas variedades de mostaza incluyen cúrcuma, una especia conocida por sus propiedades antiinflamatorias. La cúrcuma podría ayudar a reducir la inflamación muscular, facilitando la relajación de los músculos y, por ende, aliviando los calambres. Aunque esta teoría suena prometedora, no existen estudios concluyentes que respalden su efectividad en el tratamiento de calambres musculares.
3. Isotiocianatos: ¿Un alivio neurológico?
La teoría más reciente y fascinante sugiere que la mostaza podría aliviar los calambres al activar receptores nerviosos en la parte posterior de la garganta. Los isotiocianatos, compuestos presentes en la mostaza, podrían desencadenar una señal nerviosa que interrumpe la hiperactividad que causa los calambres musculares. Aunque esta teoría es intrigante, aún no ha sido suficientemente probada en estudios clínicos.
¿Es seguro usar mostaza para los calambres?
En general, el consumo de mostaza es seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, como con cualquier remedio casero, es importante usarlo con moderación. Algunos expertos han sugerido que la mostaza podría empeorar la deshidratación en ciertas situaciones, pero esta hipótesis no ha sido confirmada científicamente.
Si decides probar la mostaza para aliviar tus calambres, no hay una dosis específica recomendada. La mayoría de los testimonios anecdóticos sugieren que consumir entre 1 y 2 cucharaditas (5–10 gramos) de mostaza podría ser suficiente para notar algún alivio.
¿Debe la mostaza ser tu primer recurso?
Aunque la mostaza podría ofrecer alivio a algunas personas, no debe ser la primera opción para tratar los calambres. Mantenerse hidratado, consumir alimentos ricos en electrolitos y descansar lo suficiente siguen siendo las mejores prácticas para prevenir y tratar los calambres musculares. La mostaza podría ser útil como complemento, pero no debe reemplazar estas estrategias bien fundamentadas.
Conclusión: La mostaza, un remedio incierto pero accesible
Aunque la ciencia aún no respalda completamente la efectividad de la mostaza para aliviar los calambres, muchas personas aseguran que les proporciona un alivio inmediato. Lo que sí es cierto es que este remedio es accesible, seguro y fácil de probar. Si sufres de calambres musculares, no dudes en probar la mostaza como un remedio casero, pero recuerda que siempre es recomendable combinarlo con métodos más convencionales y respaldados por la ciencia.
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