El “anonimato” de una cuenta falsa como fórmula inicial de la ecuación ha sido la herramienta vital para poder decir lo que se quiere sin miedo… ¿cultura del odio, contracultura o resistencia?
¿Perfiles falsos o bots? En el anonimato se construye una batalla de oponentes desiguales y de guerras que no lo son, con contrincantes desorientados y enfocados sobre objetivos que suelen no ser el quid del problema.
La jerga académica o clínica refiere patologías o desviaciones psicológicas, cibernéticas o “biosociales” de una persona cuando su comportamiento pasivo-agresivo desplegado en las redes sociales detecta que “… un hater lo pasa tan mal como mal pueden hacérselo pasar a otros”, identificando lo pasivos ya que “… no se respetan a sí mismos, por lo que tienen una baja autoestima y muchas inseguridades” y lo agresivo pues “… ni respetan a los demás, lo que les hace interactuar con otros con mensajes que rebosan ira, envidia o menosprecio” y “… el mensaje de crítica, hiriente y dañino emana de sus actitudes agresivas y la parte pasiva es la que necesita del anonimato y la falta de consecuencias para sus acciones que brinda internet”.
Se dice que un Hater tiene diferentes facetas: 1. Cuando no se sienten seguros, se comportan de un modo más “pasivo”. Ej. Ante desconocidos, compañeros de trabajo o jefes; 2. Cuando sí se sienten seguros o en presencia de personas que ven como más débiles, sacan su lado más agresivo. Ej. Familiares, hijos o subordinados; 3. Cuando hay cierto grado de “anonimato” o no tienen que confrontar a la persona objeto de su crítica, sí que despliegan su lado más agresivo y menos respetuoso frente a amistades o, lo que se suele decir, “criticar a mis espaldas”.
Quienes definen este “fenómeno” afirman que “… en muchas ocasiones lo que manifiestan este tipo de usuarios es una relación espejo con el usuario al que “le tira hate”, y afirman que “… gracias a ti está sacando a la luz sus sombras, sus bloqueos, creencias limitantes, patrones negativos y temores” “en tu persona está proyectando su peor perfil y, seguramente, de forma poco amable”.
Gaslighting Gubernamental
En otra dimensión patológica tenemos a la forma de abuso que te hace creer que vives otra realidad… El gaslighting o hacer “luz de gas” a una persona es una forma de abuso psicológico que consiste en manipular la percepción de la realidad del otro. La premisa de despegue es si te dicen “¿de qué estás hablando? “… no hagas dramas” o «¿por qué siempre estás a la defensiva?” de manera constante en el diálogo con personas que nos rodean.
La psicología clínica explica que “la persona que abusa psicológicamente manipula consciente o inconscientemente a su víctima para que dude de su propio criterio: Esta persona, a través de estrategias como negar algo que ocurrió, siembra la duda en la víctima, que ya no sabe qué creer y esto le aporta ansiedad, angustia y confusión”.
Para detectar el proceso y evolución de este fenómeno, se debe observar cada una de las conversaciones que se tienen para luego poder diferenciar las tres etapas que podrían darse: idealización, devaluación y descarte.
En la etapa de idealización, a la víctima le encanta “la persona-gobernante-nación” que hace gaslighting, pues proyecta una imagen de sí misma como el compañero perfecto -generalmente la pareja-, por lo que la víctima puede enamorarse del “abusador-gobierno-nación”; en relaciones de amistad, de trabajo, políticas y multilaterales, desde el inicio no se les ve ningún defecto.
En la etapa de la devaluación, la víctima pasa de “adorada-elector amado” a ser incapaz de hacer algo bien, y después del ideal, está desesperada por arreglar las cosas; en la “etapa de descarte” empiezan los problemas y la “persona-gobernante-nación“ que abusa, ya no se preocupa de arreglar la situación, por mucho, solo compensan con algún momento positivo -programa social- con tendencia a encadenar relaciones clientelares y paternalistas.
En las personas, los pueblos y las naciones sujetos a esos estados de ánimo, el sentimiento de “tristeza, inferioridad e inseguridad” les hace cuestionarse a sí mismos si son demasiado sensibles y culpables por no saber disfrutar de la vida, recordando tiempos mejores.
La justificación juega un papel importante pues es un recurso de uso permanente, salvo que se reúna el valor para hablar del conflicto, aun sabiendo que terminará en discusión, se dará la vuelta a esta situación y terminará pensando que son imaginaciones propias, que no era para tanto, o que debe incluso disculparse; quizá hasta tenga una visión negativa de su círculo de amistades o incluso que ellos se hayan vuelto en su contra por no haberse alejado, así que muy probablemente cada vez se relacionará con menos gente.
Una persona-gobierno-país que abusa emocionalmente de otra manipula, miente y niega todo, haciendo que el otro dude de la realidad que ha visto para acabar creyendo; siempre le dirá que exagera o que está loco, y le pondrá a su entorno en su contra, aunque después, utilizará el refuerzo positivo para compensar, incluso en la misma conversación; luego hará que comparta sus inseguridades, si él o ella se siente inferior, le hará sentir de igual forma para sentirse mejor; si consigue hacerle sentir pequeño, tendrá mayores problemas para salir del bucle tóxico.
Conclusión Biopolítica
Ayer 19 de enero, la red social TikTok habría tenido que dejar de operar en Estados Unidos debido a una ley que le obliga a desvincularse de su empresa matriz china, ByteDance; además, la Corte Suprema de Estados Unidos avaló las preocupaciones paranoicas de “seguridad nacional” de Washington sobre la recopilación de datos de los usuarios americanos; y Donald Trump dio a TikTok una extensión de 90 días para negociar un acuerdo que permita a la plataforma de vídeos evitar la prohibición.
P.D. Hater y/o Gaslighting de China vs USA con TikTok… o nueva hegemonía hemisférica?


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