Aubrey Sauvie, una niña de 12 años nacida como amputada congénita triple, soñaba con tocar la batería. Estudiantes de ingeniería de la Universidad Tecnológica de Tennessee hicieron su sueño realidad creando brazos protésicos impresos en 3D.
Aubrey Sauvie: Una Pasión por la Música Más Allá de las Limitaciones
La historia de Aubrey Sauvie es un poderoso testimonio de resiliencia, sueños cumplidos e innovación solidaria. Nacida sin brazos por debajo del codo y con algunos dedos de los pies ausentes, esta joven estadounidense jamás ha dejado que su condición defina quién es o lo que puede lograr. Su más reciente conquista—tocar la batería gracias a unas prótesis impresas en 3D—ha conmovido al mundo.

Desde muy pequeña, Aubrey ha mostrado una actitud positiva y una determinación férrea. “Es solo una parte de mí. No me hace a mí”, afirma, con una madurez que desafía su edad. Ha practicado artes marciales, rompido tablas, bailado y ahora… toca la batería.
No obstante, su sueño musical enfrentaba un obstáculo: la falta de manos le impedía controlar las baquetas correctamente. Su esfuerzo por sujetarlas con los codos no le permitía precisión, y las rompía constantemente. Esta frustración fue el punto de partida de una colaboración excepcional.
“Engineering for Kids”: La Chispa de la Innovación Estudiantil
La idea surgió de su profesor de banda, quien creyó firmemente en su talento y buscó ayuda. Así nació el vínculo con el programa “Engineering for Kids” de la Universidad Tecnológica de Tennessee (Tennessee Tech University).
Diez estudiantes de ingeniería asumieron el reto de crear prótesis funcionales que permitieran a Aubrey tocar la batería. Analizaron sus necesidades musicales (también quería tocar xilófono) y, tras barajar varias opciones, apostaron por la impresión 3D. Una idea arriesgada, pero prometedora.
Brazos para un Sueño: El Diseño y Creación de las Prótesis 3D
Durante un semestre completo, el equipo diseñó, probó y ajustó múltiples prototipos. El proceso fue colaborativo, con Aubrey como pieza clave, aportando retroalimentación sobre comodidad y funcionalidad.
Finalmente, crearon con éxito un par de brazos protésicos personalizados y funcionales. Las prótesis le permitieron tocar con fluidez desde el redoblante hasta los platillos, algo impensable meses antes. La impresión 3D fue clave: rápida, accesible y adaptable, superando lo que una solución tradicional habría logrado.

El Ritmo de la Esperanza: Impacto y Futuro
La historia de Aubrey y los estudiantes de Tennessee Tech se ha vuelto viral por buenas razones. No se trata solo de tecnología o educación: es una historia de esperanza, empatía y transformación real.
Para Aubrey, las prótesis no son solo una herramienta, son la llave a su sueño. Para los estudiantes, fue una experiencia inolvidable que demostró cómo la ingeniería puede cambiar vidas. Y para el público global, es una inspiración de lo que es posible cuando la tecnología se usa con propósito.
“Fue un desafío aprender, pero a medida que pasaba el tiempo, se hizo cada vez más fácil hasta que ya no fue difícil en absoluto.” – Aubrey Sauvie
Esta historia conecta con la emoción, la creatividad y la innovación social. Una niña resiliente, una comunidad académica empática y una tecnología al servicio del bien forman una sinfonía que resuena más allá de fronteras.
Existen muchas organizaciones que apoyan a niños con amputaciones y promueven el acceso a prótesis personalizadas. A la par, programas educativos como “Engineering for Kids” muestran el enorme potencial de aplicar la ciencia con humanidad.
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