El Colegio de Bachilleres de Chiapas (Cobach) enfrenta una nueva crisis institucional luego de la destitución de su director general, Miguel Prado de los Santos, tras la detención de seis funcionarios acusados de extorsión agravada contra una mujer cuya identidad permanece reservada.
La decisión fue confirmada por el gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar, quien también anunció el nombramiento de una nueva titular de la institución.
Un cambio forzado por un escándalo judicial
El caso se dio a conocer luego de que la Fiscalía estatal detuviera a seis trabajadores del Cobach, acusados presuntamente de exigir dinero a una mujer a cambio de no perjudicarla laboralmente. La detención derivó en una reacción inmediata del gobierno estatal, que decidió remover a la cabeza administrativa del organismo educativo, uno de los más grandes del estado en nivel medio superior.
La salida de Prado de los Santos confirma que el caso no se tratará como un hecho aislado, sino como un síntoma de una posible red de corrupción interna. Aunque el exdirector no ha sido señalado directamente como responsable, su destitución fue presentada como una medida de responsabilidad institucional.
Nueva directora al frente del Cobach
En su lugar, el gobernador designó a Viridiana Figueroa García como nueva directora general del Cobach. La funcionaria asumió el cargo este viernes, en un acto oficial en el que también se nombró a Víctor Manuel Urbina Abadía como nuevo oficial mayor del estado.
A través de redes sociales, el gobernador informó haber exhortado a ambos funcionarios a conducirse con “profesionalismo, transparencia y honestidad en beneficio del pueblo de Chiapas”, un mensaje que busca marcar distancia con los hechos que motivaron la destitución.
¿Qué representa esta institución?
El Cobach Chiapas es una de las estructuras educativas más grandes del estado, con más de 300 planteles y una población estudiantil que supera los 100 mil alumnos. Cualquier crisis interna no solo afecta la operatividad administrativa, sino la confianza de docentes, estudiantes y familias.
El caso también llega en un momento políticamente sensible: Chiapas atraviesa un proceso de renovación administrativa tras las elecciones federales y locales, y la transición gubernamental agrega presión sobre la estabilidad de las instituciones públicas estatales.
La acusación de extorsión: lo que se sabe hasta ahora
De acuerdo con la información difundida por la Fiscalía, los seis detenidos enfrentan cargos de extorsión agravada, delito que implica amenazas para obtener beneficios económicos y que puede alcanzar penas de entre 10 y 20 años de prisión.
Hasta ahora no se ha revelado públicamente la identidad de la víctima ni los detalles del caso, pero se sabe que el delito tiene relación con abusos de poder dentro del ámbito laboral, lo que refuerza la hipótesis de una red estructurada y no un hecho aislado.
Un patrón que se repite en instituciones públicas
Este caso se suma a otros episodios recientes de presunta corrupción en organismos educativos y administrativos del país. La extorsión interna —es decir, la ejercida por funcionarios sobre empleados o ciudadanos— se ha convertido en una de las formas más frecuentes de corrupción administrativa a nivel estatal.
En Chiapas, organizaciones civiles han advertido desde hace años sobre prácticas como cobros ilegales por plazas, amenazas laborales, desvío de recursos y manipulación de contratos de servicios, especialmente en instituciones con fuerte estructura territorial como el Cobach.
¿Qué viene ahora?
La nueva directora tendrá que enfrentar tres retos inmediatos:
- Transparencia del proceso interno para esclarecer la red de extorsión y sus alcances.
- Recuperar la confianza pública, especialmente entre los empleados y estudiantes del sistema.
- Blindar al Cobach de nuevos señalamientos, en medio de un clima político cambiante.
Además, el gobierno estatal deberá demostrar que el relevo no es meramente simbólico, sino parte de una política real de combate a la corrupción.
La destitución de Miguel Prado de los Santos marca un punto de inflexión para el Colegio de Bachilleres de Chiapas, una institución clave en la educación pública del estado. Aunque el nombramiento de una nueva directora apunta a restaurar el orden administrativo, el caso de extorsión que detonó esta decisión aún debe esclarecerse por completo.
Lo que ocurra en las próximas semanas definirá si esta crisis termina siendo un episodio aislado o el inicio de una reforma más profunda dentro del sistema educativo chiapaneco.


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