La sensación de miedo en México está en aumento. Según la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, un alarmante 63.2% de los mexicanos se siente inseguro en su ciudad, una cifra que crece a pesar de las estadísticas oficiales que reportan una baja en los homicidios.
Los datos oficiales confirman lo que muchos ciudadanos sienten en su día a día: el miedo a la delincuencia en México no cede, sino que aumenta. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) para el segundo trimestre de 2025, publicada por el INEGI, revela que el 63.2% de la población mayor de 18 años considera que vivir en su ciudad es inseguro.
Esta cifra representa un incremento estadísticamente significativo en comparación con el trimestre anterior (61.9%) y con el mismo periodo del año pasado (59.4%), evidenciando una tendencia al alza en la percepción de vulnerabilidad a nivel nacional.
Las cifras del miedo: ¿Dónde y quiénes se sienten más vulnerables?
La encuesta del INEGI desglosa la geografía del miedo en México, mostrando enormes disparidades entre ciudades. Además, revela que la inseguridad es una experiencia marcadamente distinta para hombres y mujeres.
Ciudades con MAYOR Percepción de Inseguridad:
- Culiacán Rosales, Sinaloa: 90.8%
- Ecatepec de Morelos, Edomex: 90.7%
- Uruapan, Michoacán: 89.5%
- Tapachula, Chiapas: 88.1%
- Ciudad Obregón, Sonora: 88.0%
Ciudades con MENOR Percepción de Inseguridad:
- San Pedro Garza García, Nuevo León: 11.0%
- Piedras Negras, Coahuila: 16.9%
- Benito Juárez, CDMX: 22.0%
- Saltillo, Coahuila: 23.5%
- Puerto Vallarta, Jalisco: 27.3%
Los espacios públicos más temidos por la población son los cajeros automáticos en la vía pública (72.2%), el transporte público (65.0%) y la calle (63.7%).
La paradoja de la seguridad: Menos homicidios, pero más miedo
Uno de los datos más reveladores de este informe es la creciente brecha entre las cifras oficiales de ciertos delitos y la percepción ciudadana. El aumento del miedo al 63.2% ocurre en un periodo en que el gobierno federal reporta una caída del 24.5% en los homicidios dolosos durante los primeros nueve meses de la actual administración.
Esta aparente contradicción sugiere que la estrategia de seguridad, aunque pueda tener éxito en reducir un indicador específico como el homicidio, está fallando en atajar el ecosistema de delitos de menor impacto pero de alta frecuencia que moldean la vida cotidiana y la sensación de paz de los ciudadanos. El miedo no solo se nutre de los titulares, sino de la vivencia diaria de robos, asaltos, consumo de alcohol en las calles y vandalismo, conductas que la ENSU reporta como las más atestiguadas por la población.
“Esto significa que más de seis de cada 10 habitantes… consideró inseguro vivir en su ciudad, pese a una caída… en los homicidios durante los primeros 9 meses de la presidencia actual.”- Análisis basado en datos de la ENSU
Una realidad distinta: La inseguridad a través de los ojos de las mujeres
La encuesta subraya una vez más que la inseguridad es una experiencia de género. El 68.5% de las mujeres se sienten inseguras, una cifra casi 12 puntos porcentuales por encima del 56.7% de los hombres. Esta brecha fundamental demuestra que el espacio público es vivido de maneras drásticamente diferentes y que cualquier política de seguridad que no incorpore una perspectiva de género está destinada a ser incompleta, al ignorar los miedos y riesgos específicos que enfrenta la mitad de la población.
Los resultados de la ENSU plantean un desafío mayúsculo para las autoridades en todos los niveles: la necesidad de construir una seguridad que no solo se refleje en estadísticas, sino que se sienta en las calles y devuelva la tranquilidad a los ciudadanos.


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