La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró varios desarrollos inmobiliarios en la isla de Holbox, municipio de Lázaro Cárdenas, debido a la falta de permisos de impacto ambiental y los severos daños ecológicos ocasionados en la zona.
En una acción contundente para proteger el frágil ecosistema del Caribe Mexicano, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha procedido a la clausura de múltiples proyectos de desarrollo inmobiliario en la isla de Holbox. La medida se tomó tras detectar graves irregularidades, incluyendo la falta de autorizaciones en materia de impacto ambiental y daños significativos a la flora y fauna locales.
El Operativo de Inspección
Inspectores de la Profepa llevaron a cabo un operativo de vigilancia en diferentes puntos de la isla, que forma parte del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam. Durante los recorridos, se constató que varias construcciones se estaban realizando sin contar con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), un requisito indispensable que debe ser aprobado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para cualquier obra en zonas de alta sensibilidad ecológica.
Las principales infracciones detectadas fueron:
- Remoción de vegetación nativa: Se observó la tala y desmonte de manglar y otra vegetación de duna costera, especies protegidas por la ley.
- Construcción en zonas prohibidas: Los desarrollos se edificaban en áreas frágiles que son vitales para el equilibrio del ecosistema de la isla.
- Falta de permisos: Los responsables de las obras no pudieron acreditar contar con las autorizaciones federales necesarias para construir.
Un Ecosistema Bajo Amenaza
Holbox, un destino turístico de fama mundial por su belleza natural y su ambiente rústico, enfrenta una creciente presión por el desarrollo inmobiliario desmedido. Organizaciones ambientalistas y residentes locales han denunciado en repetidas ocasiones los riesgos del crecimiento desordenado, que amenaza con destruir precisamente aquello que hace única a la isla.
«No podemos permitir que la ambición de unos pocos destruya un patrimonio que es de todos los mexicanos. La ley debe aplicarse con rigor para frenar el ecocidio en nuestras áreas naturales protegidas», comentó un activista local que prefirió el anonimato.
El daño a la vegetación de duna y al manglar no solo afecta a la biodiversidad, sino que también aumenta la vulnerabilidad de la isla ante fenómenos meteorológicos como huracanes y tormentas, ya que estas barreras naturales son la primera línea de defensa de la costa.
Consecuencias Legales y Futuro de Holbox
Tras la clausura, los responsables de los desarrollos enfrentarán un procedimiento administrativo que podría derivar en multas millonarias y la obligación de restaurar el daño ecológico causado. La Profepa ha reafirmado su compromiso de mantener una vigilancia estricta en las Áreas Naturales Protegidas del país para combatir la impunidad en delitos ambientales.
Este operativo en Holbox es un llamado de atención sobre la urgente necesidad de implementar un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible en los destinos turísticos de Quintana Roo, uno que priorice la conservación del medio ambiente por encima de los intereses económicos a corto plazo.


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