El pasado 14 de enero, durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, respondió con firmeza a las declaraciones del ex presidente Felipe Calderón, quien en una reciente entrevista defendió su controversial decisión de declarar la «guerra contra el narcotráfico» durante su sexenio (2006-2012). Calderón, en declaraciones a El Heraldo Radio, manifestó que, aunque fue una de las decisiones más difíciles de su mandato, no se arrepentía de haber recurrido al Ejército para enfrentar al crimen organizado en México.
Sin embargo, Sheinbaum no tardó en reaccionar ante las palabras de Calderón, criticando duramente la estrategia que, según ella, no solo resultó fallida, sino que también vulneró los principios del estado de derecho en el país.
Haber declarado la guerra en su propio país, es una de las decisiones más irresponsables que tomó Felipe Calderón y peor aún de la mano de García Luna, vinculado con el narco: presidenta Claudia Sheinbaum. pic.twitter.com/APYEp7ElWZ
— JorgeArmandoRocha (@JorgeArmandoR_) January 15, 2025
“¿Quién declara la guerra en su propio país? Guerra significa permiso para matar”, señaló Sheinbaum en un tono desafiante. Para la mandataria, esta decisión no solo representó un atentado contra la seguridad de los ciudadanos, sino también contra la democracia y las leyes que rigen el país.
La postura de Sheinbaum ante la guerra contra el narcotráfico
El debate sobre la guerra contra el narcotráfico ha sido uno de los temas más controvertidos en la política mexicana, especialmente por el alto costo humano y social que ha dejado a lo largo de los años. En su respuesta, Sheinbaum recalcó que, más allá de los intereses personales de los políticos, el bienestar de los ciudadanos debería prevalecer. De acuerdo con la presidenta, la decisión de Calderón no solo trajo consigo un incremento en los homicidios, sino que también implicó la militarización del país y la erosión de las instituciones civiles encargadas de la seguridad.
A través de una gráfica, Sheinbaum comparó los índices de homicidios dolosos en el periodo de Calderón con los de otros sexenios, destacando que durante su mandato se registraron más de 120 mil asesinatos. El año más crítico fue 2011, con 27,213 muertes violentas, un dato que la mandataria no dudó en poner de manifiesto.
Los efectos devastadores de la guerra contra el narcotráfico
#NACIONAL
— Audiorama Noticias (@audioramanoti) January 13, 2025
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció en contra de la compra de armas de repetición para combatir el crimen organizado en #Guanajuato.
"La solución no es más violencia, sino fortalecer la justicia y la #seguridad en el país", destacó. pic.twitter.com/NjDxuQuyN0
La estrategia de Calderón no solo resultó en un aumento en la violencia, sino que también permitió la penetración del crimen organizado en varias instituciones gubernamentales. Sheinbaum señaló que algunos miembros de los gobiernos en ese entonces estuvieron vinculados con organizaciones criminales, lo que exacerbó la crisis de inseguridad en el país. Para la actual presidenta, este contexto favoreció la impunidad y contribuyó a la desestabilización del país.
“Es un acto de autoritarismo declarar la guerra en tu propio país. No hay juicio ni estado de derecho, lo que se busca es matar”, expresó Sheinbaum, subrayando que la guerra contra el narcotráfico fue una de las decisiones más irresponsables de la historia reciente de México.
Calderón defiende su decisión: ¿fue la única opción?
Por su parte, Felipe Calderón justificó su decisión al señalar que, en ese momento, la violencia generada por el narcotráfico alcanzaba niveles insostenibles, por lo que consideró que utilizar a las Fuerzas Armadas era la única solución viable. Aseguró que, aunque las críticas fueron numerosas, él estaba convencido de que su estrategia era necesaria para frenar el auge del crimen organizado.
La polémica se centra en si la militarización fue realmente la mejor opción o si existían alternativas que podrían haber sido más eficaces en la lucha contra el narcotráfico sin los costos sociales que hoy en día enfrenta el país.
El legado de la guerra contra el narcotráfico en México
No se puede negar que el legado de la guerra contra el narcotráfico sigue siendo un tema de debate en México. Mientras algunos defienden la estrategia de Calderón como un mal necesario para garantizar la seguridad, otros, como Sheinbaum, consideran que fue un fracaso rotundo que dejó un saldo negativo en términos de víctimas mortales, violencia y desconfianza en las instituciones.
Hoy en día, la lucha contra el narcotráfico sigue siendo uno de los principales retos del gobierno mexicano. Sin embargo, la estrategia parece estar cambiando, priorizando la prevención del delito y el fortalecimiento de las instituciones de justicia, en lugar de recurrir a la militarización como método de combate.
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