La presidenta Claudia Sheinbaum mostró su respaldo a la decisión de Morena de crear una comisión especial para revisar el historial de los nuevos militantes, luego de la controversia por la incorporación de figuras con pasado político en otros partidos.
El caso que encendió la discusión fue el de José María Tapia, ex director del Fondo Nacional de Desastres durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, quien busca ser candidato a gobernador de Querétaro bajo las siglas de Morena. Su llegada provocó críticas internas y externas, cuestionando si el partido mantiene coherencia con sus principios fundacionales.
Una decisión que busca fortalecer la identidad de Morena
Desde su conferencia, Sheinbaum calificó como “positiva” la creación de la comisión. Para la presidenta, este paso representa una evolución dentro del partido, al pasar de decisiones individuales a procesos colectivos más transparentes.
“Es positivo que Morena haya creado esta comisión para que no sea una invitación de un dirigente o una decisión personal, sino una resolución colectiva del partido”, expresó.
El movimiento liderado por Sheinbaum busca proyectar una nueva etapa de Morena, centrada en la ética política y la congruencia ideológica, especialmente frente al crecimiento que ha tenido el partido desde 2018.
De los fichajes políticos al filtro ético
El fenómeno de figuras provenientes de otros partidos ha sido constante en Morena, que en los últimos años ha absorbido ex priistas, panistas y perredistas. Sin embargo, la falta de filtros claros generó tensiones con la militancia más tradicional.
Con esta nueva comisión, Morena pretende establecer criterios más estrictos, revisando antecedentes administrativos, trayectoria pública y afinidad con los principios del movimiento.
Para Sheinbaum, el objetivo no es excluir, sino garantizar que quienes se integren compartan el proyecto de transformación y no solo busquen beneficios electorales.
Morena ante un nuevo desafío rumbo a 2025
La revisión de militantes llega en un momento clave: Morena ya perfila candidaturas locales y estatales rumbo a las elecciones de 2025. En este contexto, la dirigencia nacional busca evitar conflictos internos derivados de perfiles polémicos o con historial cuestionable.
En el caso de Querétaro, la posible candidatura de José María Tapia ha reabierto el debate sobre hasta qué punto Morena debe abrirse a figuras externas.
Sheinbaum, sin entrar en detalles sobre su futuro político, destacó que “la dirigencia debe actuar con responsabilidad y coherencia”, dejando claro que la renovación del partido pasa por su institucionalización.
Un paso hacia la institucionalización partidista
La creación de esta comisión no solo representa un mecanismo de control, sino también un signo de madurez política. Morena, fundado como movimiento social, ahora busca consolidarse como una organización con reglas claras, capaz de autorregularse sin depender de decisiones personales.
El desafío será equilibrar apertura con coherencia, evitando que la expansión del partido diluya su esencia.
Como señaló Sheinbaum, “me parece muy bien que las personas que se integren al partido sean revisadas con mayor detalle”.
Una frase que marca el tono de un nuevo capítulo en la historia de Morena.


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