La presidenta Claudia Sheinbaum abordó la polémica generada por las fotografías del hijo menor del presidente López Obrador en Tokio, afirmando que «el poder debe ejercerse con humildad». Su declaración busca contener las críticas sobre la supuesta falta de austeridad en la 4T.
En medio de la tormenta mediática desatada por la difusión de fotografías del hijo menor del presidente Andrés Manuel López Obrador durante un viaje a Tokio, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, ha salido a fijar una postura que busca equilibrar la defensa del mandatario con los principios de austeridad que enarbola su movimiento. «El poder debe ejercerse con humildad», declaró Sheinbaum, en una respuesta calculada para apaciguar las críticas y reafirmar los valores de la Cuarta Transformación.
La controversia estalló en redes sociales durante el fin de semana, cuando comenzaron a circular imágenes del joven en Japón, lo que inmediatamente generó un debate sobre si el estilo de vida de la familia presidencial se corresponde con el discurso de «austeridad republicana» que ha sido una bandera del gobierno de López Obrador y ahora de su sucesora.
El Origen de la Polémica: Un Viaje que Enciende las Redes
Las fotografías, cuya autenticidad no ha sido desmentida, muestran al hijo del presidente en diversos lugares de Tokio. La oposición y críticos del gobierno no tardaron en utilizar las imágenes para señalar una supuesta contradicción entre el discurso oficial y las acciones de la familia presidencial.
Los argumentos en contra se centran en que, mientras el gobierno pide sacrificios y recorta gastos en diversas áreas bajo la bandera de la austeridad, la familia del presidente disfruta de costosos viajes internacionales. Esto, según los críticos, mina la credibilidad del proyecto de la 4T y revela una doble moral.
La Defensa de Sheinbaum: Un Llamado a la «Humildad»
La respuesta de la presidenta Sheinbaum, emitida durante un evento público, fue cuidadosamente elaborada. Evitó una confrontación directa y, en su lugar, optó por un mensaje más filosófico sobre la naturaleza del poder. Al afirmar que «el poder debe ejercerse con humildad», Sheinbaum parece enviar un mensaje en dos direcciones: por un lado, defiende la integridad del proyecto de su predecesor y, por otro, reconoce implícitamente la necesidad de que los funcionarios y sus familias sean congruentes con el discurso público.
«El poder debe ejercerse con humildad y siempre pensando en el prójimo. Esa es la esencia de la Cuarta Transformación y es el legado que defendemos. No nos vamos a distraer con ataques que buscan manchar un movimiento que trabaja por el bienestar del pueblo», podría ser una ampliación de la declaración de la presidenta.
Esta postura busca desviar el foco de la persona (el hijo del presidente) hacia el principio (la humildad en el poder), intentando elevar el debate y proteger la figura presidencial de lo que consideran una campaña de desprestigio.
El Debate de Fondo: Austeridad vs. Vida Privada
La controversia reaviva un debate recurrente en la política mexicana: ¿dónde termina la vida privada de los familiares de un presidente y dónde comienza el escrutinio público? Para los simpatizantes del gobierno, se trata de un ataque injusto a un menor de edad y una intromisión en la vida privada de la familia presidencial, que no tiene relación con el ejercicio del gobierno.
Para los opositores, cuando el discurso de austeridad es un pilar central de un gobierno, las acciones de la familia presidencial se convierten inevitablemente en un asunto de interés público, ya que reflejan la coherencia y la sinceridad de dicho discurso.
La declaración de Claudia Sheinbaum intenta trazar una línea y cerrar el capítulo, pero la polémica sobre la «austeridad republicana» y su aplicación en la vida real de los protagonistas de la 4T seguramente continuará siendo un tema sensible y un flanco para las críticas de la oposición.


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