sábado, enero 10, 2026

“No volverán a engañarnos”: padres exigen verdad y justicia en marcha Ayotzinapa

Bajo la lluvia y con pasos firmes, madres y padres caminaron desde el Ángel de la Independencia hasta la explanada del Zócalo. No eran solo movilizados: eran familias que llevan once años buscando un nombre, una pista, una prueba. Al llegar frente a Palacio Nacional, el mensaje fue claro y coreado:

“No volverán a engañarnos con una verdad histórica”.

Una marcha con memoria y demanda

La columna partió en la mañana, flanqueada por organizaciones de derechos humanos, estudiantes de normales rurales y ciudadanos. Hilda Legideño, madre de Jorge Antonio Tizapa, leyó el pronunciamiento que sintetiza la demanda central: extradición de quienes están fuera del país —Tomás Zerón en Israel y Ulises Bernabé en EE. UU.— y acceso a los archivos que posee el Ejército.

No fue una protesta espontánea, sino una cita pactada y simbólica: once años desde aquella noche en Iguala que cambió para siempre a cientos de familias y al debate público sobre impunidad en México.

“Nuestra lucha no tiene interés político ni partidista; lo único que queremos es encontrar a nuestros hijos”, dijo una madre entre aplausos.

El reclamo a las instituciones

En el mitin, los familiares insistieron en la necesidad de que el Ejército entregue documentos que, aseguran, contienen información clave.

“No quitaremos el dedo del renglón hasta que el Ejército entregue los documentos que obran en sus archivos y rindan cuentas”, demandaron.

La exigencia busca transparentar actuaciones, cadenas de mando y posibles encubrimientos.

En el Congreso, la ausencia de respuestas contundentes del Estado ha alimentado la desconfianza. Por eso piden supervisión internacional permanente: organismos como la CIDH y la ONU siguen siendo vigías necesarios para que la investigación avance y no quede en discursos.

Entre la marcha pacífica y los incidentes aislados

Aunque la manifestación fue mayormente pacífica y, según autoridades locales, con saldo blanco, grupos ajenos a los organizadores generaron daños menores en la zona: pintas, cristales rotos y lanzamiento de artefactos. Los familiares condenaron los actos violentos que podrían opacar el reclamo principal: verdad y justicia.

Bajo la lluvia, los cantos se mezclaron con recuerdos: fotografías, playeras, mantas y la reiteración de una consigna que resuena desde 2014: Ayotzinapa vive. Los padres reclamaron que, si el Estado no facilita la verdad, la sociedad entera debe mantenerse vigilante.

La lucha que no cede

Emiliano Navarrete, padre de José Ángel, lo resumió así:

“Si no quieren que nos manifestemos, dennos verdad y justicia, y castigo a los responsables”.

La demanda de extradición de funcionarios y exfuncionarios vinculados al caso es parte de un reclamo mayor: desmontar la versión oficial conocida como “verdad histórica” y sustituirla por evidencia verificable.

La marcha del 11.º aniversario fue, por tanto, una mezcla de memoria, duelo y presión política. No es solo el eco de un pasado doloroso; es una advertencia: mientras no haya respuestas claras, las familias seguirán exigiendo, con voz alta y firme, que la nación cumpla su promesa de investigar y sancionar.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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