Reforma propone sanciones severas contra la violencia vicaria en México
En el México contemporáneo, la lucha contra la violencia de género ha avanzado en leyes y discursos, pero persiste una herida profunda: las agresiones que se infiltran en el núcleo más vulnerable, la familia. Allí, donde debería existir cuidado y afecto, algunas mujeres sufren un daño calculado y cruel: la violencia vicaria.
Cuando el daño llega a través de los hijos
La diputada del Partido Acción Nacional (PAN), Blanca Leticia Gutiérrez Garza, presentó una iniciativa que busca cerrar un vacío legal en el Código Penal Federal. Su propuesta: imponer penas de seis meses a cuatro años de prisión a quien, con intención de dañar a una madre, ejerza violencia utilizando a sus hijas o hijos como medio de agresión.
Este tipo de violencia, definida por Amnistía Internacional, consiste en instrumentalizar a los hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia de género para infligirles sufrimiento emocional y psicológico a través de ellos.
Una realidad reconocida en pocos estados
Actualmente, estados como Puebla, Zacatecas, Yucatán, San Luis Potosí, Hidalgo y Quintana Roo han reconocido la violencia vicaria en sus legislaciones civiles y penales. Sin embargo, no existe una tipificación uniforme a nivel federal.
Los datos son alarmantes:
- En 2021 se registraron 2,865 casos de mujeres víctimas de violencia en México.
- En 2022, la cifra escaló a 7,670 casos, un aumento del 167%.
Según el Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, en 2022 las entidades con más reportes fueron Ciudad de México, Jalisco, Estado de México, San Luis Potosí y Yucatán.
Más que cifras: historias de resistencia
Detrás de cada número hay una historia. Mujeres que, después de romper con una relación abusiva, descubren que la violencia no terminó con la separación. Sus hijos se convierten en el canal del agresor para seguir controlando, amenazando y castigando.
La diputada Gutiérrez Garza subraya que este patrón no solo daña a la madre, sino que deja cicatrices emocionales profundas en los hijos, quienes crecen atrapados en un conflicto que no les pertenece.
Una reforma para proteger a las familias
El proyecto, turnado a la Comisión de Justicia, propone adicionar un segundo párrafo al artículo 343 Ter del Código Penal Federal. El objetivo es claro: reconocer y sancionar la violencia vicaria de forma homogénea en todo el país, evitando que la falta de legislación federal deje desprotegidas a miles de mujeres y niños.
Además, la iniciativa abre la posibilidad de sancionar a quienes utilicen no solo a los hijos, sino también a personas cercanas a la mujer como instrumentos de agresión.
Hacia una justicia con perspectiva de género
Gutiérrez Garza enfatiza que la violencia de género sigue siendo un reto para las democracias modernas. Incluir la violencia vicaria en la legislación penal es un paso hacia una justicia que reconozca todas las formas de agresión y ofrezca protección real a las víctimas.
Este esfuerzo legislativo busca enviar un mensaje contundente: los hijos no son armas, y la ley no será indiferente ante quienes los utilicen para hacer daño.


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