En un mundo dividido por ideologías y crisis económicas, el pensamiento de John Maynard Keynes resurge como un faro de esperanza. Con frecuencia considerado un salvador del capitalismo, Keynes, en realidad, defendió un socialismo liberal que reconciliara los intereses de las élites y la clase trabajadora. Este enfoque heterodoxo, que cuestionaba las bases del neoliberalismo, hoy cobra más relevancia que nunca.
Keynes, la flexibilidad salarial y la resistencia obrera
1. ¿Qué decía Keynes sobre los salarios?
Keynes refutó la lógica neoclásica que sostenía que la reducción de salarios nominales podría garantizar el pleno empleo. Según él, los trabajadores pactan salarios nominales, no reales, porque los últimos están sujetos a fluctuaciones de los precios, una variable fuera de su control.
En sus palabras:
“Los trabajadores suelen resistirse a una reducción de su salario nominal, pero no abandonan el trabajo cuando suben los precios de las mercancías para asalariados” (Keynes, 1958).
2. La falacia de la flexibilidad salarial
La teoría neoclásica ignora cómo la reducción de los salarios nominales afecta la demanda agregada. Un salario menor implica menos poder adquisitivo, lo que, a su vez, reduce el consumo y perpetúa el ciclo de contracción económica. Keynes destacó que los salarios no son solo un costo para las empresas, sino también una fuente vital de demanda para la economía.
El error de los demócratas: Desconexión con la clase trabajadora
1. La ruptura histórica
Desde Ronald Reagan hasta Barack Obama, la política estadounidense se alejó de la clase obrera, consolidando una alianza con las élites corporativas de Wall Street y Silicon Valley. Este desapego, iniciado por los republicanos y perfeccionado por los demócratas, rompió el pacto forjado durante el New Deal.
2. Bernie Sanders: ¿La última oportunidad para los demócratas?
Figuras como Bernie Sanders han intentado reorientar al Partido Demócrata hacia sus raíces progresistas. Su enfoque keynesiano incluye:
- Aumentar el salario mínimo.
- Fortalecer los derechos laborales.
- Invertir en infraestructura para generar empleo.
El neoliberalismo y sus fracasos: Aprendiendo de Keynes
1. La falacia del pleno empleo neoliberal
Aunque el pleno empleo se ha convertido en un mantra del neoliberalismo, los datos muestran una realidad distinta. La precarización laboral, los bajos salarios reales y la inflación asimétrica han golpeado duramente a la clase trabajadora.
2. Keynes contra el capitalismo descontrolado
James Crotty, en su libro Keynes Against Capitalism, argumenta que Keynes no buscaba salvar al capitalismo, sino reformarlo radicalmente. Su visión incluía:
- Un papel activo del Estado en la economía.
- Regulación estricta de los mercados financieros.
- Redistribución equitativa de la riqueza.
Lecciones de Keynes para el siglo XXI
- Reactivar la alianza con la clase trabajadora: Los partidos progresistas deben priorizar políticas que mejoren directamente las condiciones de vida de los trabajadores.
- Regular los mercados financieros: Keynes abogaba por limitar la especulación y fortalecer la inversión productiva.
- Inversión pública estratégica: Infraestructura, salud y educación deben ser los pilares del desarrollo económico.
Keynes, más relevante que nunca
La desigualdad global, la crisis climática y los retos laborales demandan un replanteamiento radical de las políticas económicas. John Maynard Keynes ofrece un camino hacia un socialismo liberal, donde el progreso económico y el bienestar social no sean objetivos opuestos, sino complementarios.
En un mundo cada vez más desigual, la verdadera revolución no está en reinventar la rueda, sino en volver a escuchar a quienes, como Keynes, comprendieron la economía no solo como ciencia, sino como un acto de justicia social.
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