La extinción del INAI: ¿Un golpe a la democracia mexicana?
La reciente aprobación en la Cámara de Diputados del dictamen que elimina al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ha desatado una ola de reacciones. Para muchos, esta decisión representa un retroceso en la lucha por la transparencia y la protección de derechos fundamentales.
El INAI no era un ente burocrático más. Era el guardián de dos pilares esenciales para la democracia: el acceso a la información pública y la protección de los datos personales. Su existencia permitió que cualquier ciudadano tuviera herramientas para exigir rendición de cuentas y protegerse del abuso de poder.
¿Por qué el INAI era indispensable?
- Garantía de derechos fundamentales: El acceso a la información no es un lujo; es un derecho inscrito en nuestra Constitución. Sin él, se limitan las posibilidades de exigir justicia y rendición de cuentas.
- Empoderamiento ciudadano: Con el INAI, la información gubernamental, generada con recursos públicos, se consideraba un bien común. Sin este organismo, el acceso queda subordinado al gobierno mismo.
- Prevención de abusos: La transparencia es el mejor antídoto contra la corrupción. La desaparición del INAI debilita los mecanismos que permitían a los ciudadanos supervisar el actuar de las autoridades.
Un retroceso democrático en nombre del centralismo
El argumento detrás de la eliminación del INAI es su supuesta duplicidad de funciones y la intención de centralizar estas tareas en el gobierno. Sin embargo, esta decisión implica un evidente conflicto de interés:
- El gobierno será juez y parte. Los ciudadanos tendrán que pedirle al propio gobierno la información que necesiten, comprometiendo la imparcialidad y la verdad.
- Pérdida de confianza. Sin un ente autónomo que regule el acceso a la información, se reduce la confianza de la ciudadanía en el gobierno, minando la relación entre gobernantes y gobernados.
Impacto directo en la ciudadanía
La extinción del INAI afecta a todos los mexicanos, desde aquellos que buscan información sobre el uso de recursos públicos hasta quienes desean proteger su privacidad.
- Menos transparencia: Se dificulta el acceso a información clave sobre cómo se gastan los recursos públicos, lo que podría aumentar la corrupción.
- Vulnerabilidad en datos personales: En un mundo donde la protección de datos es crucial, centralizar esta tarea sin un ente autónomo pone en riesgo la privacidad de millones de ciudadanos.
- Desconfianza generalizada: Sin transparencia ni contrapesos, se rompe el tejido de confianza entre la ciudadanía y el gobierno.
El verdadero costo de eliminar al INAI
La desaparición del INAI no solo elimina un organismo. Destruye un sistema que garantizaba derechos fundamentales y marcaba un antes y un después en la relación entre la sociedad y el Estado.
Como bien se ha señalado, “las leyes exitosas son la brújula que guía a las democracias hacia el progreso”. Enterrar instituciones como el INAI no apaga su propósito; pero sí deja al país en un terreno de incertidumbre, donde la falta de transparencia puede convertirse en norma.
Defender lo que es justo
La desaparición del INAI debe entenderse como un llamado de atención para todos los ciudadanos. Más allá de ideologías políticas, se trata de la defensa de derechos fundamentales que construyen la base de una sociedad democrática.
El retroceso solo será permanente si lo permitimos. La historia nos muestra que los derechos se conquistan y se defienden con resistencia. Hoy más que nunca, la ciudadanía tiene la responsabilidad de mantener viva la demanda de transparencia, rendición de cuentas y protección de datos personales.
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