El 2025 inicia con un calendario electoral que pondrá a prueba a los principales partidos políticos en México, comenzando con la renovación de ayuntamientos en Veracruz y Durango. Estos procesos serán clave para medir el pulso político del país en la era post-AMLO y bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum.
Veracruz: entre el oficialismo y las divisiones internas
Veracruz, gobernado por Morena, se perfila como un campo de batalla electoral donde el PAN enfrenta múltiples retos. El principal: lidiar con la influencia del clan Yunes, que domina tanto estructuras partidistas como posiciones clave en el estado.
El dilema panista:
- La sombra de los Yunes:
- Gobernantes de Boca del Río y con representación legislativa, su alianza con Morena en la reforma judicial ha generado un fuerte rechazo interno.
- Democracia interna vs. designación:
- Aunque se prometió democracia interna, el PAN optará por designaciones en Veracruz, argumentando la influencia yunista en los padrones.
¿Qué está en juego?
El PAN debe decidir si prioriza perfiles auténticamente panistas o permite que liderazgos alineados al oficialismo determinen su estrategia.
Durango: ¿alianzas estratégicas o independencia política?
En Durango, gobernado por la coalición PAN-PRI-PRD, las aguas tampoco están claras. El actual gobernador ha mostrado afinidad con Morena, lo que pone en duda la independencia de la oposición en este estado.
Factores clave:
- Influencia priísta:
- Los votos del PRI en favor de las reformas constitucionales de Morena en el congreso local han encendido alarmas dentro del PAN.
- Futuro de la coalición:
- Aunque la coalición ha dado resultados electorales, también ha debilitado la identidad ideológica del PAN.
¿Qué camino tomar?
El PAN debe evaluar si puede competir sin alianzas o si estas se convierten en una estrategia para posicionar candidatos sin afinidad real con el partido.
La encrucijada del PAN: reconstrucción o sobrevivencia inmediata
Los procesos en Veracruz y Durango representan más que elecciones locales. Son una oportunidad para que el PAN defina su estrategia a largo plazo en un entorno dominado por Morena.
Dos posibles rutas:
- Coaliciones pragmáticas:
- Asegurar triunfos inmediatos, aunque sea a costa de ceder espacio a partidos aliados.
- Reconstrucción interna:
- Apostar por candidatos genuinamente panistas y priorizar la coherencia ideológica sobre los resultados a corto plazo.
El riesgo de las coaliciones:
En 2021, las alianzas permitieron al PRI reposicionarse, mientras el PAN perdió protagonismo. ¿Vale la pena repetir esta fórmula?
Morena: continuidad en la estrategia electoral
Mientras tanto, Morena sigue apostando por el uso del aparato gubernamental, los programas sociales y la descalificación de la oposición como herramientas clave. Claudia Sheinbaum, Luisa María Alcalde (líder de Morena) y el equipo oficialista enfrentan su primer gran examen en un contexto donde la oposición busca reorganizarse.
El futuro político de México en juego
El 2025 no solo será un año de elecciones locales. Será una ventana para observar cómo los partidos políticos se preparan para los grandes desafíos de los próximos años, incluido el fortalecimiento o debilitamiento de la democracia interna y las coaliciones.
Para el PAN, la pregunta es clara: ¿reconstrucción a largo plazo o sobrevivencia inmediata?
Para Morena, el desafío es mantener la cohesión y capitalizar su influencia gubernamental sin desgastarse en el camino.
Los resultados en Veracruz y Durango no solo marcarán tendencias locales, sino que podrían definir el panorama político nacional rumbo a 2026.
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