En un operativo coordinado por autoridades militares y organizaciones humanitarias, Ucrania logró liberar a un adolescente de 17 años y a dos soldados que permanecían en condiciones de esclavitud en zonas ocupadas por Rusia.
El joven estaba en riesgo inminente de reclutamiento forzado, mientras que los soldados, un veterano y un miembro en activo de la Guardia Nacional, habían sido sometidos a trabajos forzados y torturas.
Oleksandr Prokudin, jefe de la administración militar de Kherson, destacó que desde principios de año se han rescatado 227 menores de comunidades bajo ocupación temporal, gracias a iniciativas como Bring Kids Back UA y Save Ukraine.
Coordinación y estrategias humanitarias
En Lugansk, la defensora del soldado, Olga Reshetilova, junto con el escuadrón especial de la Armada ‘Ángeles’, ejecutó operaciones paralelas para liberar a los dos militares. Uno de ellos había estado desaparecido por más de tres años, y su madre informó sobre su situación crítica.
Durante los rescates, los operativos siguieron estrictas instrucciones de seguridad, evitando revelar detalles del plan para garantizar la protección de los liberados.
Ataques rusos y defensa ucraniana
Pese a estos éxitos humanitarios, Rusia lanzó tres misiles S-300 y 164 drones, de los cuales Ucrania neutralizó 136 utilizando aviación, misiles antiaéreos y guerra electrónica. Veintisiete drones impactaron parcialmente en doce localizaciones, causando cortes eléctricos a unos 17,000 abonados en Cherníguiv.
Estos ataques coinciden con la intensificación de hostilidades durante el crudo invierno, donde las ofensivas buscan afectar suministros energéticos civiles, aunque Ucrania acusa al Kremlin de atacar deliberadamente a la población.
Contexto estratégico y político
Horas antes del ataque, el presidente Volodimir Zelensky se reunió con su homólogo estadounidense Donald Trump en Washington. Zelensky enfatizó que la solicitud de misiles Tomahawk se maneja de manera confidencial, mientras que ambos líderes buscan evitar una escalada mayor del conflicto.
Los recientes rescates y la defensa antiaérea reflejan la resiliencia de Ucrania frente a la presión militar rusa, combinando operativos de rescate humanitarios con tácticas defensivas efectivas.


TE PODRÍA INTERESAR