Cancelar tarjeta de crédito 2026: lo que nadie te explica antes de perder dinero
Cancelar tarjeta de crédito 2026 puede parecer tan simple como dar de baja un servicio de streaming. Pero en realidad funciona más como cerrar una cuenta compartida: si queda un cargo pendiente, un saldo a favor o un pago domiciliado, el proceso se bloquea… y tu historial puede salir dañado.

Cancelar tarjeta de crédito 2026 no es solo un trámite administrativo. Es una decisión que impacta tu Buró de Crédito, tu capacidad futura para obtener préstamos y, en muchos casos, tu bolsillo.
Traductor financiero: por qué cerrar una tarjeta no es tan fácil como parece
Piensa en tu tarjeta como en un contrato de renta: aunque ya no quieras usarla, sigues siendo responsable hasta que todo quede en ceros y sin compromisos activos. En México hay más de 40 millones de tarjetas en circulación, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y cada año se cancelan entre 2 y 2.3 millones. Aun así, miles de personas fallan en el intento por detalles técnicos que nadie explica.
La ley te permite cancelar incluso al día siguiente de contratarla, pero hacerlo mal puede costarte años de historial crediticio.
Lo que realmente está en juego cuando cancelas
Aquí no solo hablamos de comisiones. Está en riesgo tu experiencia crediticia, que es uno de los factores clave para acceder a créditos automotrices o hipotecarios.
Ejemplo real: si tu primera tarjeta tiene 10 años de antigüedad y la cancelas, el sistema puede “reiniciar” tu historial como si solo llevaras 4 o 5 años. Eso puede traducirse en tasas más altas o rechazos futuros.
Además, cerca del 24% de las quejas financieras están relacionadas con trabas para cancelar servicios. Muchas veces el banco se niega porque:
- Hay cargos “en tránsito” del fin de semana
- Existe un saldo a favor
- Tienes meses sin intereses activos
- Hay pagos domiciliados (luz, teléfono, streaming)
Si tu cuenta no está en saldo exacto cero, no aceptes la cancelación parcial.

Comparativa estratégica: qué cancelar y qué conservar
Opción A: Cancelar tu primera tarjeta
Ventaja: eliminas una anualidad.
Riesgo: pierdes antigüedad y debilitas tu perfil. Es el peor escenario.
Opción B: Cancelar una tarjeta reciente o cara
Ventaja: reduces comisiones y CAT elevado.
Riesgo: mínimo, si mantienes tu tarjeta más antigua activa.
Opción C: Conservar la primera con uso mínimo
Ventaja: proteges tu historial y tu puntaje.
Riesgo: pagar una anualidad baja, que suele ser menor al costo financiero futuro.
Dónde es más seguro: conservar la tarjeta más antigua, aunque solo domicilies un pago pequeño.
Dónde se pierde más: cerrar el primer plástico por impulso.
Decisión correcta: cancela primero las tarjetas nuevas o de alto costo.
Focos rojos que sí justifican la cancelación
Especialistas financieros recomiendan evaluar estos puntos antes de actuar:
- Incumplimiento de promociones, como anualidad “gratis” que luego aparece.
- Cargos no reconocidos recurrentes, señal de vulnerabilidad.
- Comisiones opacas que no estaban en tu contrato.
- Cambio en tu situación económica, como pérdida de empleo o reducción de ingresos.
Adolfo Ruiz Guzmán, directivo del banco B×+, advierte que tener demasiadas tarjetas aumenta el riesgo de “pagar una con otra”, un círculo que termina en sobreendeudamiento.
La asesora financiera Elizabeth Mondragón coincide: lo ideal es manejar máximo dos tarjetas, una para gastos fijos y otra para compras grandes o viajes, sin rebasar el 30–40% de tus ingresos mensuales.

Qué hacer si el banco pone obstáculos
Primero, asegúrate de:
- Liquidar completamente la deuda
- Eliminar saldos a favor
- Cancelar domiciliaciones
- Esperar a que se reflejen cargos recientes
Si aun así te bloquean el trámite, puedes pedir acompañamiento de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros. El banco no puede obligarte a contratar seguros ni productos extra para cerrar tu tarjeta.
Acción clara desde hoy: revisa cuál fue tu primera tarjeta, conserva esa y evalúa cancelar las más caras o recientes. Antes de llamar al banco, deja la cuenta en cero absoluto y guarda folios de atención.
Nota: Los datos presentados son informativos con referencia a febrero de 2026. Las condiciones pueden variar según el contexto y la situación del contribuyente. La decisión final es responsabilidad del lector.


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