Un nuevo golpe al comercio: Trump eleva aranceles al acero y aluminio
En una movida que rememora las tensiones comerciales de su primer mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes un decreto que eleva del 25% al 50% los aranceles a las importaciones de acero y aluminio. La medida, que entrará en vigor este miércoles 4 de junio, se inscribe en la estrategia de la Casa Blanca para frenar el ingreso de metales a bajo costo y, según el propio mandatario, proteger la industria metalúrgica estadounidense.
La firma del decreto se realizó en la Oficina Oval, donde Trump, rodeado de asesores económicos, enfatizó que la seguridad nacional de Estados Unidos está en riesgo si no se detiene el flujo de acero y aluminio provenientes del extranjero.
México: un socio clave en el comercio de metales
México, segundo proveedor de acero y aluminio a Estados Unidos —solo detrás de Canadá—, exporta cada año miles de toneladas de estos metales al vecino del norte. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en 2024 las importaciones totales de acero y aluminio realizadas por Estados Unidos ascendieron a 57 mil 414 millones de dólares.
De ese total, México aporta el 7%, lo que se traduce en:
- Acero: 327 mil 116 toneladas con un valor de 304 millones 516 mil 455 dólares.
- Aluminio: 5 mil 755 toneladas con un valor de 28 millones 217 mil 265 dólares.
No obstante, México no solo vende metales a Estados Unidos, sino que también importa más de lo que exporta. De acuerdo con cifras del US Census Bureau, Estados Unidos vende a México 6 mil 897 millones de dólares más en acero y aluminio de lo que le compra.
Un mercado vulnerable: ¿quién pierde más con los aranceles?
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó recientemente que México es el principal destino de los productos siderúrgicos de Estados Unidos, con el 52% de sus exportaciones globales. Esta relación comercial, históricamente beneficiosa para ambos países, ahora enfrenta un desafío sin precedentes.
Sectores clave de la economía mexicana podrían resentir el impacto inmediato de estos aranceles. Según el IMCO, los productos más vulnerables son:
- Vehículos y motores eléctricos
- Refrigeradores y ventiladores
- Equipos de aire acondicionado
- Reflectores de antena
- Diodos, transistores y controles remotos
- Muebles metálicos y estantes
- Artículos deportivos y de entretenimiento
Una justificación legal con historia: la sección 232
El argumento de la Casa Blanca para el aumento de aranceles descansa en la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Según el Departamento de Comercio, los aranceles anteriores no habían sido suficientes para proteger la industria metalúrgica ni para garantizar el suministro de metales para la defensa nacional.
El decreto firmado por Trump también ordena una actualización de las regulaciones para verificar el contenido metálico de los productos importados. Quienes no cumplan enfrentarán multas, sanciones e incluso cargos penales.
Más allá de los números: la historia detrás del decreto
El incremento arancelario no es solo una medida económica: es un mensaje político. Trump, que busca reelegirse, refuerza su discurso proteccionista y su imagen de líder fuerte que defiende la industria nacional.
Para México, este decreto revive viejos fantasmas de la guerra comercial que marcó el inicio del mandato de Trump en 2017. Aquel capítulo dejó huellas profundas en la industria siderúrgica mexicana y en el comercio bilateral, obligando a empresas de ambos lados de la frontera a reinventarse para sobrevivir.
Un desafío compartido para México y EE. UU.
El aumento de aranceles al acero y al aluminio es una nueva prueba para la relación comercial entre México y Estados Unidos. Aunque México exporta solo el 7% del total de estos metales, sectores clave de su economía podrían verse afectados, con consecuencias en empleos e inversiones.
Ahora, más que nunca, se necesita diálogo y cooperación para evitar que esta medida se convierta en una crisis comercial que termine afectando a ambos países.


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