Una nueva escalada de tensión se desató entre Estados Unidos y Rusia luego de que el expresidente Donald Trump asegurara haber ordenado el despliegue de dos submarinos nucleares cerca del territorio ruso, tras una discusión en redes sociales con el exmandatario Dmitri Medvédev.
El exlíder del Kremlin, conocido por sus publicaciones provocadoras, hizo una serie de comentarios sobre la guerra en Ucrania y la postura de Trump, quien respondió con una advertencia directa y, presuntamente, una acción militar estratégica.
¿Una nueva Crisis de los Misiles?
Aunque la declaración del expresidente estadounidense recuerda a escenarios como la Crisis de los Misiles de 1962, la respuesta de Rusia ha sido notablemente distinta. Hasta el momento, ni el Ministerio de Defensa ni el de Asuntos Exteriores rusos han emitido una postura oficial. Tampoco se ha anunciado un movimiento militar similar como represalia.
Medios rusos como Moskovsky Komsomolets calificaron la reacción de Trump como un “berrinche”, mientras que un general retirado la tachó de “tonterías”. Expertos locales aseguran que es poco probable que la orden de desplegar submarinos nucleares haya sido real, y ven la amenaza como parte del estilo errático del expresidente.
La raíz del conflicto: redes sociales y amenazas nucleares
Todo comenzó con un intercambio de publicaciones entre Trump y Medvédev. El expresidente ruso criticó el ultimátum de 50 días que Trump planteó para que Rusia pusiera fin a la guerra en Ucrania. Trump reaccionó diciendo que Medvédev estaba “entrando en territorio peligroso”.
La tensión subió aún más cuando Medvédev aludió al sistema nuclear automático de represalia ruso, conocido como «Mano Muerta». Trump, visiblemente irritado, afirmó que se tomaba muy en serio cualquier mención a armas nucleares.
Aunque Medvédev ha hecho comentarios similares en el pasado sin generar reacciones, esta vez logró atraer la atención —y la furia— de Trump.
¿Amenaza real o estrategia política?
La imprevisibilidad ha sido una constante en la política exterior de Trump. Su historial muestra que en ocasiones lanza amenazas con fines estratégicos antes de iniciar conversaciones diplomáticas, como ocurrió con Corea del Norte en 2017.
¿Está repitiendo la fórmula con Rusia? ¿Podría este despliegue ser un preludio de negociaciones por la guerra en Ucrania? Hasta ahora, lo único seguro es que Moscú no ha caído en el juego de responder públicamente.


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